La canción más relajante del mundo disminuye la ansiedad en un 65%

La ansiedad es uno de los grandes monstruos de la era moderna. Una investigación publicada hace poco por científicos de la Universidad de Harvard señaló que los problemas causados por el estrés y la ansiedad causan más muertes que la diabetes y la influenza. Sin duda, este estado, sobe todo si se mantiene a lo largo del tiempo, no es algo que se pueda tomar a la ligera.
 
El hecho de que vivamos en una cultura altamente competitiva e individualista contribuye en gran medida a que desarrollemos un mayor nivel de ansiedad. Cuando sentimos que no tenemos asideros a los cuales aferrarnos podemos experimentar ataques de pánico, la sensación de ahogo y una enorme ansiedad; síntomas de la desconexión de la que somos víctimas.
 
Por desgracia, no existe una herramienta mágica para eliminar este problema y los medicamentos para la ansiedad tampoco son la solución, al menos a largo plazo. Sin embargo, en momentos de gran tensión podemos recurrir a la música, una excelente estrategia para canalizar nuestros estados de ánimo y reencontrar el equilibrio perdido. De hecho, los estudios de neuroimagen han revelado que la música actúa a un nivel profundo del cerebro, estimulando zonas a las que no solemos acceder de manera racional que están vinculadas con las respuestas emocionales.
 

¿Cuál es la canción más relajante del mundo?

 
Un equipo de investigadores del Minlab International se propuso encontrar las piezas musicales que más pueden ayudarnos a combatir la ansiedad. Estos neurocientíficos encontraron que un tema en particular arrojaba resultados espectaculares ya que las personas reportaban una reducción del 65% en sus niveles de ansiedad.
 
Para llegar a estas conclusiones reclutaron a un grupo de voluntarios y les pidieron que completaran una serie de rompecabezas, una tarea contrarreloj. La prueba estaba especialmente concebida para generar estrés. Luego los participantes escucharon diferentes temas musicales, mientras los investigadores monitorizaban su ritmo cardíaco, la presión sanguínea, la actividad cerebral y el ritmo respiratorio en busca de signos que indicaran una disminución del estrés.
 
El tema musical en cuestión es de Marconi Union, un trío británico que lo compuso precisamente para promover un estado de relajación. Por eso, no es extraño que hace algunos años lo catalogaran como “la canción más relajante del mundo”. 
 

Este tema es tan especial porque comienza con un ritmo mantenido de 60 pulsaciones por minuto para disminuir gradualmente hasta llegar a 50. Cuando la escuchamos y nos centramos en la música, nuestro corazón se “sintoniza” con esas pulsaciones. También influye el hecho de que el tema dure ocho minutos ya que ese proceso de sincronización fisiológica tarda aproximadamente cinco minutos, por lo que una canción más corta no tendría el mismo efecto relajante. 
 
Por otra parte, los intervalos armónicos entre las notas crean la sensación de euforia y comodidad. Además, la melodía está compuesta de forma tal que le permite al cerebro desconectarse por completo ya que no necesita mantenerse alerta para prever qué pasará en la próxima nota.
 
En vez de continuos altibajos, aparecen carrillones de forma aleatoria que inducen un sentido más profundo de la relajación. El elemento final son los sonidos bajos, como un murmullo o zumbido, como los cantos budistas. 
 
Por supuesto, este tema musical no es la panacea y es probable que algunas personas encuentren otras canciones mucho más relajantes. En cualquier caso, lo importante es que tengas tu propia playlist para los momentos en que más lo necesites.
 
Si necesitas inspiración, estos neurocientíficos consideran que estas son las 10 canciones más relajantes del mundo:
 

10. “We Can Fly” de Rue du Soleil (Café Del Mar)
9. “Canzonetta Sull’aria” de Mozart
8. “Someone Like You” de Adele
7. “Pure Shores” e All Saints
6. “Please Don’t Go” de Barcelona
5. “Strawberry Swing” de Coldplay
4. “Watermark” de Enya
3. “Mellomaniac (Chill Out Mix)” de DJ Shah
2. “Electra” de Airstream
1. “Weightless” de Marconi Union
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¿Por qué correr despeja la mente?

¿Sufres un bloqueo creativo? Corre. ¿Estás en una encrucijada y no sabes qué decisión tomar? Corre. ¿Te sientes triste, ansioso o enfadado? Corre. Si quieres despejar la mente, correr no falla.
 
Sin duda, hay algo extraordinario en el balanceo de las manos y el movimiento de los pies, que termina sincronizando y atrapando nuestra mente. De hecho, es difícil correr y seguir autocompadeciéndose o recriminándose. Cuando corremos simplemente alcanzamos un grado diferente de lucidez, logramos concentrarnos en el aquí y ahora, logramosestar plenamente presentes. ¿Por qué?
 

Correr estimula el crecimiento de nuevas neuronas

 
Una buena carrera puede hacer que nos sintamos como nuevos y, de cierta forma, se trata de una sensación que no dista mucho de lo que sucede en realidad. Después de tres décadas de estudio, los neurocientíficos han identificado una relación entre el ejercicio aeróbico y la claridad cognitiva que experimentamos luego.

No obstante, el hallazgo más interesante en este sentido se realizó en el campo de la neurogénesis. Hasta hace poco se pensaba que las neuronas del cerebro morían irremediablemente pero más tarde se descubrió que en realidad en el cerebro se producen nuevas neuronas a lo largo de toda la vida. Y la mejor actividad para potenciar el nacimiento de esas neuronas es precisamente el ejercicio aeróbico de intensidad moderada.

Aún más interesante es que muchas de estas neuronas crecen en el hipocampo, una región del cerebro vinculada al aprendizaje y la memoria. Por tanto, esto podría explicar, al menos en parte, por qué correr potencia la memoria. Sin embargo, la clave para aprovechar sus beneficios radica en correr hasta sudar un poco durante una media de 30 a 40 minutos. Solo así podremos estimular el crecimiento de nuevas neuronas.

 

Aumenta el flujo sanguíneo a los lóbulos frontales

 
Correr también es beneficioso en otros sentidos. De hecho, se han registrado cambios en la actividad de los lóbulos frontales, que tienen un papel protagónico en el control de los estados emocionales y la toma de decisiones. Se ha apreciado que cuando las personas realizan actividad física frecuentemente, hasta llegar a convertirse en un hábito, el flujo sanguíneo hasta esta región del cerebro aumenta. Esa podría ser la auténtica razón por la que después de correr podemos pensar con mayor claridad, concentrarnos mejor, encontrar soluciones y tomar mejores decisiones. 
 
De hecho, como estas zonas también intervienen en la regulación emocional, esa podría ser la explicación por la cual podemos controlar mejor nuestras emociones después de haber corrido. Así lo comprobaron psicólogos de la Universidad de Harvard, quienes hicieron que algunas personas corrieran durante 30 minutos y otros realizaran ejercicios de estiramiento, para después ver un drama.
 
Al terminar la película, todos debían indicar cómo se habían sentido. Quince minutos más tarde y media hora luego, volvieron a indicar su estado de ánimo. Asombrosamente, quienes habían corrido se recuperaron más rápido del golpe emocional inflingido por la película.

Esto nos indica que correr no solo es un hábito saludable sino que contribuye a mantener joven el cerebro y nos permite despejar la mente, aligerando el peso de las emociones negativas y ayudándonos a encontrar nuevas perspectivas.

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Terrores nocturnos: pánico durante el sueño

Terrores nocturnos: pánico durante el sueño

Los terrores nocturnos, junto con el sonambulismo, están entre los trastornos del sueño más impactantes. Muy probablemente, además, conozcamos casos destacados de pavor nocturno o incluso hayamos sido protagonistas de uno de estos episodios en algún momento de nuestra vida. Son experiencias que no se olvidan fácilmente: se viven como momentos de mucha perturbación y confusión, y a quien los sufra le pueden parecer eternos (si bien en realidad duran unos pocos minutos). 

Estamos hablando de un estado de parálisis en una situación en la que la consciencia y la inconsciencia se confunden y todo lo que percibimos está empañado por el miedo: los episodios de terror nocturno lo tienen todo para resultar aterradores. Sin embargo, más allá del la carga emocional que acarrea el terror nocturno cada vez que se experimenta, es difícil saber mucho más acerca de este fenómeno. ¿Por qué se produce? ¿Cuál es el origen de estos terrores? ¿Hay algunacausa orgánica o psicológica? ¿Qué dice la ciencia ante esto?

Terrores nocturnos y trastornos del sueño

Hablar de terrores nocturnos es hablar de trastornos del sueño, grupo en el cual se incluyen los primeros. Dentro de la clasificación de los trastorno del sueño se encuentra el grupo de las parasomnias, el cual se divide en tres grupos:

  • Parasomnias del despertar
  • Paransomnias asociadas al sueño REM
  • Otras parasomnias

Los terrores nocturnos se encuentran en el primer grupo. A diferencia del sonambulismo (que también es una alteración del despertar), los terrores nocturnos suelen estar caracterizados por un miedo y terror extremo asociado a la parálisis de la persona que lo sufre, manteniéndola en un importante estado de tensión. Suelen presentarse entre las 2 o 3 primeras horas después que la persona empiece a dormir. 

¿Cuál es la diferencia entre los terrores nocturnos y las pesadillas?

La principal diferencia con las pesadillas es que estas últimas se producen enteramente dentro de la fase REM de sueño y producen un despertar completo. El terror nocturno, sin embargo, es un despertar a medias: somos conscientes de ciertas cosas del mundo de la vigilia, pero no terminamos de ser capaces de independizarnos del sueño y, muy probablemente, cuando termine el episodio seguiremos durmiendo hasta el punto de olvidar lo sucedido.

Velayos (2009) explica que los terrores nocturnos son episodios de lloros y gritos que aparecen de forma repentina durante las frases del sueño profundo, en plena noche. Además, también se expresan en la cara mediante una expresión facial de fuerte terror. Al igual que en el sonambulismo,este trastorno suele presentarse en la niñez, entre la edad de 4 a 7 años, y son menos comunes después de esta edad. En la etapa adulta pueden aparecer en cualquier momento, y a veces es posible que se repitan varios episodios durante una misma noche. Sáez Pérez afirma que durante un episodio de terror nocturno en la niñez se suelen presentar síntomas como abundante sudoración. ritmo cardíaco elevado, confusión y llantos. Esta sintomatología no varía ni en la adolescencia ni la etapa adulta.

Causas de los terrores nocturnos

Poco se sabe acerca de los aspectos neurológicos y fisiológicos de lo que produce los terrores nocturnos. Sin embargo, algunos especialistas de la salud mental creen que existen algunos factores que pueden desencadenar este trastorno, entre los cuales destacan:

Diagnóstico

Para obtener un diagnóstico es recomendable acudir a un profesional de la salud mental para que pueda evaluar el problema a fondo. Cabe señalar que existen otros trastorno con sintomatología muy parecida a la de los de terrores nocturnos y que solo el profesional calificado será capaz de diferenciarlos y dar un diagnostico final. Entre los trastornos con síntomas similares están:

Tratamiento para los terrores nocturnos

La ciencia avanza, pero en lo que se refiere a los orígenes de los trastornos del sueño no se ha podido ofrecer explicaciones acerca de su lógica y funcionamiento. Es un enigma todavía por estudiar, y el terror nocturno no es una excepción a esta norma. A día de hoy no existe un tratamiento específico para los terrores nocturnos. Al igual que con el sonambulismo, ciertos profesionales recomiendan técnicas alternativas como meditación, hipnosis, yoga, etc. Siempre y cuando sirvan de complemento a una intervención psicológica o psiquiátrica.

Origen : web psicología y mente

Autor:

Jonatan Suárez

Jonatan Suárez

Psicólogo clínico

Psicólogo clínico por la Universidad de Guayaquil. Profesor de Psicología laboral y talento humano en la Universidad Tecnológica Empresarial de Guayaquil. Psicólogo encargado en la medición de riesgos psicosociales en Conrilab.

Cómo relajarse fácilmente, con 3 poderosos hábitos

Cómo relajarse fácilmente, con 3 poderosos hábitos

Algunas veces me preguntan cuál es la clave de la longevidad. ¿Podemos hacer algo para vivir más años? Distintos estudios, como este que fue publicado en The Atlantic, han sugerido que uno de los factores principales para predecir la longevidad es la ausencia de preocupaciones, estrés y tensión emocional. 

¿Cómo podemos lograr relajarnos?

Sí, se puede aprender a relajarse, y no es difícil. La habilidad para eliminar las preocupaciones de nuestra mente puede ser aprendida.

Mantener la cabeza fría y estar calmado en situaciones de especial tensión nos puede ayudar mucho en nuestra vida diaria. Las personas que no son capaces de calmarse en estas circunstancias suelen reaccionar de forma instintiva y poco racional, llegando a tener problemas graves. Cuando estamos en un estado de nervios, no somos capaces de valorar las consecuencias de nuestros actos, por lo que es de vital importancia que aprendamos a gestionar nuestras emociones y a relajarnos.

Esto también nos ayudará a sopesar la situación que tenemos entre manos, a hacernos una idea más nítida sobre cómo debemos actuar, y por supuesto a no hinchar en nuestra cabeza la magnitud del problema. En caso de que se produzca una discusión verbal, también podremos gestionar mejor nuestra implicación en ella.

Ventajas de saber gestionar los nervios

Si somos capaces de relajarnos en situaciones especialmente duras y estresantes, lograremos:

  • Mantener un mejor estado anímico, alejándonos del estrés psicológico y ahorrarnos conflictos con otras personas.
  • Ahorrar tiempo, esfuerzos y pensamientos en cosas que no nos aportan nada positivo.
  • Estar en concordancia con nuestros principios, y atraer hacia nosotros a personas que también son relajadas. Personas que viven la vida de una forma calmada y optimista, y que huyen de los conflictos.
  • Ser más atractivo. Los individuos que logran mantenerse impasibles ante las adversidades son mucho más atractivos para los demás, porque demuestran confianza en sí mismos y una buena dosis de autocontrol.

Hábitos para saber calmarse incluso en las peores situaciones

Entonces, ¿cómo logramos mantener alejado el nerviosismo y el estrés?

Existen distintas técnicas de control emocional que pueden ayudarnos a gestionar los efectos psicofisiológicos del estrés y la ansiedad. Pero hay más: podemos también implementar ciertos hábitos positivos que nos pueden ayudar a calmarnos y evitar ser presos de los nervios, de la ira o de cualquier otra reacción que no conduce a nada bueno. 

Aplicándolos correctamente, evitaremos frustraciones, miedos, preocupaciones y enfados que puedan degenerar en problemas difíciles de resolver.

1. Pregúntate a ti mismo: ¿realmente vale la pena?

Nuestros pensamientos pueden ayudarnos a mejorar la situación. Pero cuidado, porque también pueden empeorarla. La clave aquí radica en hacernos las preguntas adecuadas, para así poder tener una buena perspectiva del conflicto.

  • ¿Es realmente importante? Muy simple. Haciéndonos esta pregunta podremos poner en contexto la situación que estamos viviendo. Tal vez no merezca la pena ponerse nervioso por una tontería.
  • ¿Me importará esto en 2 años? ¿O incluso en un par de semanas? Esta pregunta nos puede servir para relativizar mucho el problema que tenemos enfrente. Es muy útil a la hora de valorar si realmente tiene algún sentido perder los nervios o preocuparse en exceso por algo. Es probable que haciéndonos esta pregunta tomemos una perspectiva mucho más racional del asunto. ¿Dentro de dos semanas, tendrá alguna influencia esa preocupación en tu vida? Probablemente no.

2. Asume que la vida no tiene por qué ser un martirio

Si notas que te sumerges día tras día en pensamientos obsesivos sobre tus problemas, tal vez estás entrando en una espiral de negatividad y de pensamientos que te sumergen en un estado de constante nerviosismo.

¿Has probado a distraerte? Seguramente, si pones en tu vida un poco de diversión, tu mente te lo agradecerá. Hacer actividades que te gustan, pasar un rato con tus amigos y reírse de la vida es uno de los mejores remedios contra el nerviosismo y la preocupación.

Cuando una persona tiene una vida excitante, divertida y apasionante, no se detiene a pensar en las posibles preocupaciones que le rodean. Todos, absolutamente todos vivimos en una sociedad donde abundan las cosas que no nos gustan, incluso cosas que nos hieren. Hay que enfrentarse a las injusticias, pero es muy bueno para nuestra salud psicológica que aprendamos a despejar nuestra mente, quitándonos un poco la tendencia a dramatizar la vida.

Así pues, puede ayudarte dejar de sobreanalizar estos asuntos peliagudos y dedicar más tiempo a explorar lo bueno de la vida. Salir de la rutina negativa y de centrar toda la atención en las preocupaciones puede ser complicado, porque es una zona de confort. Pero si eres capaz de imponerte dinámicas positivas y hábitos saludables, la confianza en ti mismo aumentará y serás capaz de enfrentarte de forma mucho más sana a cualquier problema.

3. Pon humor a las situaciones complicadas

¿Qué más podemos hacer para intentar relajarnos en situaciones complejas?

Un buen truco es pensar de forma distinta a como lo hacemos normalmente. Añadir un poco de humor a las situaciones estresantes puede ser de gran ayuda para relativizar la importancia de los problemas.

Por ejemplo, pregúntate a ti mismo:

  • ¿Qué haría Doraemon en mi lugar?
  • ¿Qué diría mi abuela si me pudiera ver en esta situación estresante?
  • ¿Cómo actuaría [tu amigo más calmado y confiado] en esta circunstancia?

Esta clave para relajarse fácilmente te permite cambiar tu visión a una perspectiva divertida y desenfadada. Cuando estamos en un estado mental negativo (estresados, agotados, superados por la situación, malhumorados…) no viene nada mal desmitificar el mal momento a base de humor y de buenas vibraciones.

Todos estos consejos son útiles a la hora de mantener la calma en momentos complicados. Aplícalos a tu vida y es probable que todo mejore. ¡Suerte!

Xavier Molina-Psicólogo social Web origen: psicologiaymente

Casas que roban energía y casas que crean estabilidad emocional: ¿Cuál es la tuya?

 

 
Los espacios en los que nos movemos tienen una enorme influencia en nuestro estado de ánimo, percepciones e incluso en nuestras decisiones cotidianas, aunque casi nunca somos conscientes de ello. Sin embargo, se ha podido apreciar que, por ejemplo, las habitaciones grandes con techos altos promueven la creatividad, las estancias frías generan un distanciamiento emocional y los muebles de bordes redondeados transmiten confianza y calidez.
 
Por eso, el diseño de interiores tiene una importancia trascendental que va más allá del simple aspecto estético. Y es que, en dependencia de los muebles y la decoración que hayamos elegido, nuestra casa puede generar estabilidad emocional o, al contrario, puede activar malos recuerdos y robarnos poco a poco la energía. 
 

Psicología del Diseño: La sensación de estar en casa

 
En los últimos años, en Estados Unidos se ha desarrollado un nuevo campo denominado “Psicología del Diseño”, enfocado en analizar las respuestas emocionales de las personas ante los diferentes ambientes, en aras de crear espacios que les hagan sentir, de verdad, como en casa.
 
En este caso, el diseño emerge de una serie de entrevistas que psicólogos y diseñadores realizan sobre la historia ambiental de los clientes. De esta forma logran comprender las experiencias y emociones que forman parte de su “hogar ideal”. Así estos profesionales pueden recuperar, por ejemplo, detalles cromáticos que asociamos con buenos momentos de nuestra niñez, o detectar muebles que nos hagan sentir a gusto porque nos recuerdan algunas de las cosas que amamos.
 
La Psicología del Diseño va un paso más allá de la estética, no se trata simplemente de combinar luces, formas y colores con arte sino de lograr que la persona se identifique inmediatamente con el ambiente, que experimente esa sensación visceral de estar en casa. De esta manera, el hogar se convierte en una fuente de inspiración, seguridad y tranquilidad, un pilar básico para nuestra estabilidad emocional.
 
Por supuesto, la Psicología del Diseño también tiene en cuenta nuestro temperamento y personalidad. De hecho, normalmente las personas que redecoran un hogar es porque están pasando por un periodo de transición, ya sea porque se han casado, divorciado, han cambiado de trabajo o se han mudado a una nueva ciudad. Por tanto, no solo se trata de escudriñar en el pasado sino también de mirar al futuro y comprender qué nuevo “yo” desea proyectar esa persona en su hogar.
 

Amueblar el alma

 
Los profesionales de la Psicología del Diseño son conscientes de que una decoración inadecuada puede robarnos la energía al reactivar recuerdos desagradables que nos hagan sentir mal. De hecho, nuestros recuerdos e impresiones de las casas o espacios en los que hemos vivido experiencias que han tenido un gran impacto emocional se reactivan continuamente a partir de pequeños detalles, como un simple olor, un color o una forma determinada.
 
Desde el punto de vista neuropsicológico, lo que sucede es que cuando codificamos nuestras experiencias en determinados circuitos neurales de nuestra memoria, las respuestas físicas relacionadas con esas experiencias también se han grabado en nuestra psiquis. Por eso, las sensaciones vinculadas a esas experiencias, ya sean negativas o positivas, se reactivan cuando estamos en entornos vagamente similares.
 
Además, se ha descubierto que tenemos una tendencia a reproducir de manera inconsciente algunos detalles de los entornos de nuestra infancia, como el estilo de la decoración del hogar en el que crecimos o la elección de algunos tipos de muebles. El problema es que en ocasiones esa reproducción despierta experiencias negativas que terminan drenando nuestra energía, aunque no nos demos cuenta de ello.
 
Por eso, la tarea principal de la Psicología del Diseño es identificar las experiencias positivas y usarlas en la decoración del hogar para reactivarlas y hacer que la persona se sienta a gusto, brindándole la estabilidad emocional que necesita. 
 

Siete consejos para que tu casa se convierta en tu hogar

 
1. Busca tu propio estilo. En muchas ocasiones, las personas decoran sus hogares siguiendo los mandamientos de la moda, que determinan cuál es el estilo de decoración más chic. Sin embargo, jamás llegarán a sentirse como en casa e incluso es probable que inserten elementos que reactiven malos recuerdos y les roben la energía. Por eso, a la hora de redecorar el hogar, es importante que crees tu propio estilo, que te rodees de cosas que realmente te gusten, que expresen quién eres y que te hagan sentir cómodo.
 
2. Confía en tu instinto. Muchas de las experiencias infantiles se han quedado grabadas en lo más profundo del inconsciente y normalmente no tenemos acceso a ellas. Sin embargo, se manifiestan a través de lo que conocemos como “instinto”. Por tanto, si un mueble te gusta mucho, cómpralo. Y si te disgusta, no lo compres solo porque está de moda pues es probable que termine reactivando malos recuerdos. En este sentido, un experimento muy interesante realizado en la Universidad de Ámsterdam desveló que en cuestiones de decoración, casi siempre es mejor dejar que decida nuestro inconsciente por nosotros. A la larga, nos sentiremos más satisfechos con el resultado.
 
3. Menos siempre es más. Una casa con muchos muebles y adornos puede llegar a ser agobiante, tanto para quienes viven en ella como para quienes la visitan. En este tipo de casas es difícil descansar y encontrar la paz que debe trasmitir un hogar. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Princeton desveló que el desorden afecta nuestra capacidad para concentrarnos ya que limita los recursos de nuestro cerebro para procesar la información que tenemos en nuestro campo visual. A la vez, genera un aumento de cortisol, la hormona del estrés. Por eso, una clave para tener una casa que genere tranquilidad consiste en apostar por menos muebles y adornos, pero que estos tengan un mayor impacto emocional.
 
4. Elige los colores adecuados. Los colores tienen un enorme impacto en nuestros estados emocionales. De hecho, se ha demostrado que los colores de las paredes inciden en el apetito y pueden afectar profundamente nuestro nivel de energía. Mientras el rojo y el naranja nos transmiten una dosis extra de energía, colores como el gris pueden ser deprimentes, mientras el azul y el verde son relajantes. En todo caso, lo más conveniente es pintar las habitaciones de colores diferentes, en dependencia del uso que les darás.
 
5. Elimina los detalles que te desagradan. Es probable que tengas en casa algunas cosas que activan recuerdos negativos o que simplemente te disgustan. Quizás se trata de un viejo sofá o de un cuadro que, por alguna razón, ha dejado de gustarte y, cada vez que lo miras, desearías que no estuviera allí. En ese momento tu coherencia cardiaca se altera, aunque prácticamente no lo notas. Tu corazón deja de latir de forma regular y se produce un pico, el cual, sumado al estrés cotidiano, termina acumulándose y pasándole factura a tu salud. Por eso, es mejor que te deshagas de todos los objetos que tienes en casa y activan constantemente sensaciones negativas que terminan drenando tu energía. Así estarás un paso más cerca de crear un ambiente sereno.
 
6. Aprovecha el poder de la naturaleza. La naturaleza ejerce un efecto muy beneficioso sobre nuestra psiquis y también sobre nuestra salud. De hecho, un estudio muy interesante realizado en la Universidad Estatal de Kansas encontró que colocar plantas en las habitaciones de los pacientes no solo hacía que usaran menos analgésicos sino también que sintieran menos dolor y fatiga y que tuvieran un estado de ánimo más positivo, acelerando la recuperación. Para obtener estos beneficios, no es necesario que conviertas tu casa en una selva, pero puedes colocar algunas plantas que te ayuden a relajarte, transmitiéndote calma y serenidad.
 
7. Crea buenas vibraciones. Se trata de recordar esos detalles que te hacen sentir como en casa o que dibujan una sonrisa en tu rostro, los detalles que te relajan y te hacen sentir bien, esos pequeñísimos detalles que te hacen recordar experiencias positivas. Una vez que hayas terminado esa excursión en tu mente, no te queda sino recrear esos detalles en tu hogar, ya sea a través del estilo, el color o el uso de la iluminación. En Livingo, por ejemplo, podrás encontrar diferentes ideas de decoración para tu hogar, que reactiven buenos recuerdos o que te ayuden a crear una sensación cálida y acogedora. Y si te gusta algún mueble u objeto de decoración, puedes comprarlo inmediatamente.
 
 
Fuentes:
McMains, S. & Kastner, S. (2011) Interactions of Top-Down and Bottom-Up Mechanisms in Human Visual Cortex. The Journal of Neuroscience; 31(2): 587-597. 
Park, S. & Mattson, R. H. (2009) Randomized clinical trials evaluating therapeutic influences of ornamental indoor plants in hospital rooms on health outcomes of patients recovering from surgery. The Journal of Alternative and Complementary Medicine; 15(9): 975-980.
Dijksterhuis, A., & van Olden, Z. (2006) On the benefits of thinking unconsciously: Unconscious thought increases post-choice satisfaction. Journal of Experimental Social Psychology; 42: 627–631.