EL JUEGO EN NIÑOS (1ª PARTE)

JUEGO EN NIÑOS

La importancia del juego en los niños

La primera fase en la vida de cualquier persona es la infancia. La infancia se caracteriza por la formación global e integral del niño/a. A través del juego nos construimos como personas, aprendemos de nosotros mismos y de los demás.

Muchos son los autores que hablan de la importancia del juego y de la relación entre juego y etapas de desarrollo del niño/a. Uno de ellos es Jean Piaget.

Para Piaget el niño nace en un medio que condiciona su conducta, crece con una serie de factores sociales que estimulan el desarrollo del niño/a en mayor o menor medida y desarrolla un nivel madurativo propio, diferente al de los demás, estos tres factores influyen en el esquema de representación del mundo que el niño/a va creando, ello genera que asimile conductas nuevas y acomode esas conductas en sus esquemas de acción, formando de esta manera nuevos esquemas de acción perfeccionados.

Este autor divide las diferentes formas de relación niño-juego, en estadios:

Estadio Sensoriomotor, entre los 0 y los 2 años, predomina el juego funcional o de ejercicio. Al principio el niño solamente reacciona frente a los reflejos, pero progresivamente experimenta utilizando su propio cuerpo como herramienta, repite acciones e incorpora el manejo y descubrimiento de objetos en sus movimientos, también desarrolla juegos de ejercicios con personas mediante los cuales desarrolla habilidades sociales.JUEGOS EN NIÑOS 2

Estadio Preoperacional, entre los 2 y los 6 años, se caracteriza por el desarrollo del juego simbólico. El niño/a juega a imitar: juega a que cocina, a mamas y papas, a que es conductor de coches…

Estadio de las operaciones concretas, entre los 6 y los 12 años. En este estadio se desarrolla el juego de reglas.

 Según maduran van superando estos estadios y debemos adaptar los juegos a los mismos con el fin de aumentar y mejorar su desarrollo así como la motivación a jugar.

El estadio que más nos interesa es el estadio Sensoriomotor que se divide de la siguiente manera.

-Desde que nace hasta los cuatro meses. El niño/a al principio no juega sino que reacciona frete a los reflejos primarios, posteriormente realiza acciones involuntarias, descubre sus movimientos y los repite por placer. (a esto se le llama reacción circular primaria).

-Desde los cuatro hasta los ocho meses. En esta etapa el niño/a descubre sin intención y repite la acción, como sucede en el estadio anterior, pero esta vez lo hace jugando con el medio físico, con objetos que tiene a su alcance, los lanza, los mueve, busca al adulto para que interaccione con ellos… (Reacciones circulares secundarias).

-Entre los ocho y los doce meses, el niño/a empieza ha realizar acciones de forma intencionada, para conseguir una finalidad. El niño/a presta más atención a lo que tiene a su alrededor.

-Entre los 12 y los 18 meses, el niño/a manipula los objetos y observa lo que sucede, al mismo tiempo que eso sucede experimenta nuevas coordinaciones de acciones. Por ejemplo: En el patio, estira el brazo con la pala en la mano y mueve el cubo varios centímetros.

-Entre los 18 y los 24 meses, el niño/a ya no realiza las acciones de forma automática, ahora reflexiona sobre las acciones y es capaz de preveer cuál será el resultado de sus acciones, por ejemplo: si tira el vaso al suelo, el agua caerá.

Además cabe tener en cuenta que….

JUEGO NIÑOS 4

El juego es un derecho del niño, los derechos del niño fueron aprobados por las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 en Nueva York. Francesco Tonucci, adapta este artículo para que los niños puedan entenderlo de forma clara, lo redacta de la siguiente manera:

Artículo 31.

El niño tiene derecho al juego, al descanso, a la diversión y a dedicarse a las actividades que más le gusten.

El juego, es el primer instrumento que posee el niño para aprender y para conocerse, el desarrollo de una actividad ayuda al niño a saber como se desempeña él ante nuevas acciones, descubre cómo es su forma de actuar y de interactuar con los demás.

Cómo dice E. Goldschmied, si observamos detenidamente a un niño cuando juega, nos sorprenderá la concentración profunda que tiene y el placer inmediato que le proporciona, la misma concentración que nosotros consideramos necesaria para llevar a cabo un buen trabajo. Y es que en el mundo del niño, juego y trabajo están muy relacionados, no se puede separar una cosa de otra, cuando un niño juega, trabaja al mismo tiempo.

Gracias al juego, se desarrolla la imaginación, la capacidad creativa, el juego constituye el núcleo esencial del desarrollo, ya que sin experimentación, sin manipulación, sin la invención de estrategias de acción, el individuo no conquistaría nuevos espacios, no descubriría ni recorrería nuevos caminos.

Los que hemos jugado sabemos que gracias al juego podemos apasionarnos, imaginar y hacer a nuestra manera, pero siempre respetando el juego de los demás e intentando lidiar, consensuar o pautar unas normas cuando no se esta de acuerdo. También aprendimos a regular conductas, a alejarnos de quién no nos gustaba, a acercarnos a los que nos hacían bien.

El juego reúne todos los condimentos para ser el mejor plato que se le puede ofrecer a un niño/a y al desarrollo de su ser y su imaginación.

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EL JUEGO EN NIÑOS (2ª PARTE)

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JUEGO HEURÍSTICO

El juego sigue siendo, a partir del año, la actividad de aprendizaje fundamental de los niños. Siguiendo el proceso iniciado con la Caja de los Tesoros se llega a una nueva actividad, el llamado juego heurístico, que les propone una iniciación a la clasificación de los objetos y refuerza su comprensión de estos mediante la manipulación libre.

Los objetos deben ser preferentemente aquellos que no tienen una finalidad lúdica en si mismos aparentemente. Lo ideal es que sean objetos cotidianos, de formas y tamaños diversos, hechos de todo tipo de materiales preferentemente no plásticos. Podemos elegirlos de la naturaleza y del hogar, unos manufacturados y otros en estado natural. Lo importante es siempre que no se rompan facilmente ni sean tóxicos.
Al seleccionarlos es importante que lo hagamos pensando en que puedan formar conjuntos entre ellos, es decir, que haya varios de cada tipo y no solamente uno. Eso permitirá estudiar de forma lúdica las diferencias y similitudes de objetos de semejante naturaleza.
Podemos usar conchas, pompones de lana, trozos de tela o cuero, corchos, bloques de madera, cucharones de cocina, pelotas, cadenas, piñas, esponjas, cordeles resistentes, tubos de cartón de papel higiénico o de cocina, y en general cualquier cosa que pueda suscitar el interés de los niños que están descubriendo el mundo y todo es nuevo para ellos. Las pinzas de la ropa, curiosamente, son fascinantes y seguirán siéndolo durante años.

JUEGO HEURISTICO 1En el juego heurístico los niños experimentarán lus texturas, formas y apariencia de las cosas libremente, de manera espontánea. Los elementos de juego estarán introducidos en uno o varios cestos además de disponer de diferentes contenedores en los que los niños puedan ir metiéndolos como pueden ser botes de metal sin tapa, cajas de madera o cartón o cualquier otra cosa que veamos utilizable.
En este segundo año de vida para el niño es fundamental el poder descubrir por si mismo que son las cosas y como se comportan. Por eso necesita la mayor cantidad y variedad de objetos a su alcance.. Pueden, mediante este juego, experimentar la gravedad, el peso, la textura, la dureza y la temperatura de las cosas, asimilando la idea de conjunto y de semejanza.

Mientras el niño juega metiendo y sacando cosas, agrupando y separando, lanzando y guardando, el adulto cuidador debe permanecer observando pero sin dirigir las combinaciones que vaya haciendo o los procesos que siga. Mediante este juego heurístico se trabaja para lograr el aprendizaje mediante la relación libre y emocional con el medio.

El juego heurístico tiene tres fases:JUEGO_HEUR_STICO

– En la primera, la educadora prepara el material en un aula vacía y libre de otros elementos de juego. Selecciona tres tipos de materiales sensoriales diferentes (unos 150 objetos) y elige los recipientes más adecuados que harán la función de contenedor* (tres como mínimo para cada niño). Se organiza la sala en varios puntos de juego, de manera que los materiales queden agrupados según sus cualidades. Los niños pueden encontrar el material esparcido por el suelo o bien, pueden observar cómo la maestra lo va colocando.

– En la segunda, fase de exploración, los niños combinan y exploran libremente los diferentes materiales (se preguntan ¿Qué puedo hacer? y comienzan a emparejar, tapar, destapar, abrir, cerrar, llenar, sacar, separar, girar, encajar, apilar, equilibrar, rodar…).

– En la tercera fase, fase de recogida, los niños recogen el material y lo van clasificando con la ayuda de la educadora, guardando cada material dentro de su bolsa* correspondiente. Les indica el nombre, la cantidad y el lugar donde se encuentra en relación con los demás objetos (debajo de , allí hay dos más, etc.).

La duración de la sesión es de 45 minutos aproximadamente, dependiendo del interés de los niños y niñas y del desarrollo de la misma, de los cuales se utilizan 25 para el juego y el resto para organizar el material.
El papel de la persona adulta en el juego heurístico

La función de la maestra es fundamentalmente la de facilitadora. Permanece en silencio, atenta y observando, sentada en una silla alta, situada estratégicamente en un punto de la sala desde donde pueda ver y ser vista por los niños. No estimula ni sugiere, no elogia ni dirige lo que deben hacer. Sólo interviene cuando hace falta, por ejemplo, para ordenar los objetos que se dispersan, animar la acción de algún niño indeciso, evitar una riña, cambiar el pañal, etc., causando el menor alboroto y la menor interrupción posibles(Ver vídeo).

Materiales que se necesitanjuego-heuristico

El material a utilizar será preferentemente natural (de madera, cartón, metal, corcho, cuero, etc.) y de uso cotidiano, evitando juguetes comprados de naturaleza plástica. Para poder realizar el juego heurístico se recomienda recopilar al menos quince tipos de diferentes objetos y en cantidad suficiente para que no ocasionar situaciones conflictivas (entre 25 y 50 objetos por cada clase). Muchos de los objetos se pueden conseguir de los padres, implicándose así en el proceso de enseñanza-aprendizaje de sus hijos, o bien comprarlos en ferreterías, mercerías, etc. por un precio más que asequible.

Listado de posibles objetos:

– Objetos de la naturaleza: conchas marinas o de caracoles, piñas, esponjas, cáscaras de coco, castañas grandes…

– Objetos comprados: anillas de cortina (de madera y de metal), pinzas de tender la ropa, rulos de peluquería de diferente diámetro, topes de goma de las puertas, bigudíes, botones de hueso grandes, pelotas de ping pong, gomas de cafetera, desatascadores, cadenas de diferente longitud…

– Objetos confeccionados: trozos de tela, pompones de lana…

– Objetos de diversa procedencia: pequeñas botellas o frascos de vidrio grueso, cilindros de cartón, tapaderas metálicos de botes, cintas (de seda, terciopelo), cordones de diferentes colores, servilleteros, conos de cartón, tapones de corcho, llaves, bolillos y otros procedentes de almacenes y fábricas.
* Los contenedores son un material con unas características que los hacen susceptibles de contener objetos: cóncavos (huecos), sólidos, duraderos y fáciles de manejar por los niños (como mucho, de 20cm de base). Estos receptáculos deben ser cilindros duros de cartón o metal, destapados por las dos bases o por una sola (por ejemplo, los botes de leche de bebés), cajas de madera (como las de puros) o de metal.

* Las bolsas son de tela, aproximadamente de 50x50cm; la abertura debe poder fruncirse con una veta, se necesita una bolsa para cada tipo de objeto. Las bolsas son siempre del dominio del adulto, no forman parte del material de exploración de los pequeños.

 Ejemplos por edades:

 1. EL CESTO DEL TESORO 

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El cesto de los tesoros es una propuesta de juego para bebés de 6 a 12 meses. En esta edad pueden permanecer sentados, pero aún no se desplazan demasiado del lugar.

Para preparar esta actividad de exploración, se necesita una cesta de mimbre de unos 8 cm de altura y 35 cm de diámetro, sólida y estable que no se vuelque cuando los pequeños se apoyen en ella para sacar lo que hay dentro. Conviene que no tenga asas y que los remates estén perfectamente redondeados para evitar que los pequeños se arañen. Dentro de esta cesta se meten unos 60 objetos que no sean juguetes comerciales ni de plástico, sino cosas que los bebés pueden encontrar a diario en la naturaleza o en casa de diferentes cualidades (textura, tamaño, olor, sabor, color, sonido…) como piedras, castañas, corchos, trozos de esponja, peines, botones grandes, cepillos, etc., con la finalidad de despertar al máximo los cinco sentidos de los niños, de estimular la coordinación corporal (ojo-mano-boca), las habilidades manipulativas, la presión y la suelta de objetos, la pinza digital (coger cosas pequeñas con el pulgar y el índice), la atención y la concentración, y favorecer la interacción con otros bebés.

Se presentará la cesta de manera atractiva, en un rincón estable, sobre una alfombra. Alrededor de ella podrán jugar como máximo tres niños a la vez, para que puedan acceder fácilmente con las manos. El adulto debe quedarse cerca de los niños observando el juego, dándoles seguridad con su mirada.

2. LOS PRE-RINCONES, UN PASO DE TRANSICIÓN ENTRE EL JUEGO HERURÍSTICO Y EL JUEGO SIMBÓLICO

JUEGO PROXIMO

Algunos niños entre los 16 y los 24 meses pierden el interés por el juego heurístico, pero los rincones de juego simbólico no responden a la etapa evolutiva en la que se encuentran (los niños empiezan imitando, pero no simbolizando). Una posibilidad de juego intermedia es la que desarrolla Marina Pascual, especialista en educación infantil, a partir de la práctica educativa en un trabajo inédito, “El juego próximo” (1998), del que he encontrado un avance en la página profes.net. Los “pre-rincones”, así es como denomina este paso de transición entre el juego heurístico y el juego simbólico, permiten al niño interactuar con elementos de la realidad significativos para él y construir un aprendizaje cognitivo, afectivo y social a partir de sus propias vivencias.

El papel del maestro es de elemento mediador de la actividad a partir de las propuestas de juego y material que ofrece en los “pre-rincones”. Su trabajo consiste en observar el interés que suscitan los “pre-rincones”, recoger los datos de la observación y evaluar la actividad.
Este juego también puede ser desarrollado en el hogar, ofreciendo a los pequeños estos elementos de juego de vez en cuando, para permitirles divertirse con el descubrimiento y la manipulación.

Tipo de “pre-rincones”

Entre los “pre-rincones” posibles de juego próximo tenemos:

• El bolso de la madre (8-12 bolsos de cada uno) con un monedero, unas llaves, un peine, un móvil, etc.

• La bolsa del bebé con toallitas, colonia, cepillo, una muda, etc.

• El bolso de la limpieza con una esponja, jabón, toalla pequeña, etc.

• El bolso del deporte con un chándal, pelotas, cuerdas de saltar, etc.

• El bolso de la playa con un flotador, un bañador, una pala, unas chanclas, etc.

Este material es orientativo. Se puede buscar más diversidad y añadir o sacar cosas a elegir.
En cada bolso están los objetos con los que el niño está familiarizado. De este modo, al sacar los objetos, puede reconocerlos y reproducir su uso, introduciéndose mediante la imitación en el juego sí.

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