La indefensión aprendida en las víctimas de malos tratos

 

​La indefensión aprendida en las víctimas de malos tratos 

El concepto de indefensión aprendida es uno de los constructos más ampliamente estudiados por su influencia decisiva en multitud de procesos psicosociales. Tiene su origen en 1975, cuando Martin Seligman y sus colaboradores observaron que los animales de sus investigaciones sufrían depresión ante determinadas situaciones.

¿Qué es la indefensión aprendida?

Para averiguar los motivos de esta depresión que notaban en los perros, Seligman realizó el siguiente experimento. Colocó a varios perros en jaulas de las que no podían escapar, administrándoles descargas eléctricas con intervalos de tiempos variables y aleatorios, con el fin de que no pudieran predecir la siguiente descarga o el patrón de las mismas, ya que no existía ninguno. Tras varios ensayos administrando descargas, y aunque al principio los perros realizaban diversos intentos de escaparse, se observó que al final abandonaban cualquier actividad de escape voluntaria. Cuando los investigadores modificaron el procedimiento y enseñaron a los perros a escapar, éstos se quedaban quietos, negándose a salir o realizar intentos de evitar las descargas, llegando incluso a quedarse tumbados sobre sus propios excrementos.

Ante estos resultados, Seligman descubrió que la respuesta de los animales no era totalmente pasiva, sino que el hecho de quedarse tumbados sobre sus propios excrementos era, de hecho, una estrategia de afrontamiento (la adaptación), ya que tumbándose sobre los mismos minimizaban el dolor y se situaban en una parte de la jaula donde se percibía la menor cantidad de descargas eléctricas. Denominó a este efecto como indefensión aprendida.

La indefensión aprendida: un fenómeno psicológico también presente en los humanos

La indefensión aprendida produce una modificación de las respuestas de escape con consecuencias impredecibles por estrategias de afrontamiento más predecibles. Al mismo tiempo, Seligman descubrió que es posible desaprender la indefensión aprendida, ya que cuando enseñaron a los perros con ensayos repetidos que podían escapar de la jaula, la respuesta de indefensión aprendida, finalmente, desapareció.

Este experimento ha sido replicado en seres humanos concluyendo que los aspectos importantes del síndrome de indefensión aprendida se centran en el aspecto cognitivo, es decir, en los pensamientos. Cuando las personas han perdido la capacidad de creer que sus respuestas les ayudarán a escapar de la situación, modifican sus respuestas de huida por comportamientos de sumisión, como una estrategia de afrontamiento.

La presencia de indefensión aprendida en las víctimas de violencia

Esta modificación de las respuestas de huida por comportamientos de sumisión se han observado en víctimas de malos tratos con indefensión aprendida. Lenore Walker realizó este estudio en víctimas de malos tratos en la pareja, realizando una evaluación similar del funcionamiento cognitivo, emocional y conductual. 

Los resultados mostraron que en el inicio de los malos tratos sus respuestas o comportamientos eran de evasión o huida. Sin embargo, la exposición continua a la violencia provocó una modificación de estas respuestas habían aprendidoque podrían disminuir la intensidad del maltrato a través de diversas estrategias de afrontamiento tales como complacer al agresor, hacer lo que él quiere, mantenerlo calmado, etc.

Así, la teoría de la indefensión aprendida aplicada a víctimas de malos tratos describe como una mujer puede aprender a ser incapaz de predecir el efecto que tendrá su comportamiento con respecto al maltratador. Esta falta de capacidad para predecir qué eficacia tendrá su propio comportamiento para evitar los malos tratos modifica el origen o la naturaleza de la respuesta de la víctima ante las distintas situaciones.

Si quieres profundizar en este tema, te recomiendo la entrevista que Bertrand Regader le realizó a Patricia Ríos: “Entrevista a una psicóloga experta en violencia de género”

Señales que indican que alguien es víctima de malos tratos y ha desarrollado indefensión aprendida

Cuando las mujeres víctimas de malos tratos por parte de su pareja sufren indefensión aprendida, elegirán en una situación conocida o familiar, aquellas conductas que produzcan un efecto más predecible y evitarán comportamientos que les implique un efecto menos predecible, tales como respuestas de escape o huida.

Esta investigación también permitió proponer determinados factores que permiten identificar la indefensión aprendida en víctimas de malos tratos. Los factores son:

  • La presencia de un patrón de violencia, concretamente el Ciclo de la Violencia, con sus tres fases (acumulación de tensión, episodio grave de agresión y arrepentimiento cariñoso o ausencia de tensión), junto con la modificación o aumento observable de la intensidad y frecuencia de malos tratos.
  • El abuso sexual hacia la mujer.
  • Los celos, intromisión, sobre-posesión, y aislamiento de la mujer.
  • Los malos tratos psicológicos: degradación verbal, negación de facultades, aislamiento, indulgencia ocasional, percepciones monopolizadoras, amenaza de muerte, debilidad inducida por drogas o alcohol.
  • Presencia de comportamientos violentos de la pareja hacia otros (niños, animales u objetos inanimados).
  • El abuso de alcohol o drogas por parte del hombre o de la mujer.

Por último y no menos relevante, este estudio ha permitido que pueda emplearse para el tratamiento psicológico de las víctimas de malos tratos.

Desaprendiendo la indefensión aprendida

El proceso de desaprender la indefensión aprendida se caracteriza por la dotación de poder de estas mujeres dentro de la relación de pareja, que permitirá que las mujeres maltratadas comprendan y salgan del ciclo de la violencia, orientándolas en cómo se puede predecir la escalada de la violencia, a través de la distinción de las distintas fases del ciclo y la comprensión de que las fases del amor y del arrepentimiento es una forma de reforzar el ciclo y enseñándoles distintas habilidades para poder escapar.

Sin embargo, es importante considerar que existen diferencias entre los estudios de laboratorio y la vida real y es necesario tener presente que en la vida real el maltratador puede volverse más violento cuando la mujer se enfrenta a él y/o cuando intenta separarse.

Eva Mª Cabrero Aparicio Eva Mª Cabrero Aparicio-Psicóloga de las organizaciones – Web: psicologiaymente.net

Luz verde para la viagra femenina: ¿estás preparada para la revolución sexual?

Las 100 excitantes posturas del Kamasutra

Flibanserina. Ese es el nombre de la pastillita de color rosa que promete devolver el deseo sexual a las mujeres, aunque todo el mundo ya la llama viagra femenina. Su comercialización acaba de ser aprobada en Estados Unidos, por lo que a partir de octubre ya será una realidad para millones de mujeres, aunque eso sí, la polémica sobre sus efectos reales está servida. Y tú, ¿estarías dispuesta a probarla?

 La aparición de la viagra convencional supuso una revolución para las relaciones sexuales de millones de parejas en todo el mundo. La solución, al menos de forma temporal, de la disfunción eréctil puso fin en buena medida un problema que muchos hombres (y en consecuencia mujeres) sufrían con una lógica y gran frustración. La viagra puso entonces fin a ese “querer y no poder” pero, ¿qué hay de las mujeres? Ahora casi 20 años después, parece que podemos decir que la viagra femenina es una realidad. ¿Quién dijo miedo al kamasutra? La ‘pildora rosa’ promete que ellas se animarán con todas y cada una de estas posturas…

Pero, ¿cómo funciona la viagra femenina? ¿Es seguro que se ponga a la venta? ¿Qué efectos tiene? ¿Es apta para ti? Vamos por partes.

 Qué es la viagra femenina y para quién está indicada

Comúnmente denominada viagra femenina, lo cierto es el nombre con el que se comercializará a partir del 17 de octubre de 2015 en Estados Unidos es Addyi. Su término químico es flibanserina, y se trata de una sustancia cuyo objetivo es potenciar el deseo en mujeres premenopáusicas que sufren el conocido desorden de deseo sexual hipoactivo. Probablemente, como ha sucedido con su versión masculina, con el paso del tiempo vendrían mejoras hacia este medicamento que ampliarán el número de mujeres que pueden utilizarlo.

© Addyi​¿Pero cómo funciona exactamente? Mientras que la viagra masculina aumenta el flujo sanguíneo, la femenina lo hace sobre el cerebro de las mujeres, incrementando los niveles de dopamina y norepinefrina y disminuyendo la serotonina. Inicialmente fue investigada como medicamento antidepresivo, aunque posteriormente se comprobó que funcionabaaumentando el deseo sexual.

La idea de esta ‘píldora rosa’ no es nueva. La FDA (Administración para los Alimentos y Medicamentos) es la asociación estadounidense encargada de su aprobación o de su rechazo dijo “no” en dos ocasiones a este medicamento. Sin embargo, tras una tercera puesta de largo, y después de que un comité de asesores recomendara aprobar su comercialización, la FDA ha dado luz verde a la viagra femenina. Llegará a las tiendas en octubre de este mismo año.

“La aprobación ofrece a las mujeres consternadas por su bajo deseo sexual una posibilidad de tratamiento aprobado”, explicó la doctora Janet Woodcock, directora del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos (CDER) de la FDA. “El tratamiento con Addyi sólo estará disponible a través de profesionales sanitarios certificados y farmacias certificadas. Los pacientes y los médicos prescriptores deben comprender totalmente los riesgos asociados con el uso de Addyi antes de considerar el tratamiento”, concluyó Woodcock. Y es que sobre sus riesgos y efectos secundarios se ha hablado largo y tendido.

¿Es efectiva la viagra femenina?

El principal problema a la hora de aprobar el medicamento en las anteriores ocasiones fue que los resultados no eran para tirar cohetes. En los ensayos clínicos que se realizaron, se hizo probar la viagra a mujeres con una media de dos o tres actos sexuales satisfactorios al mes, y tras el consumo del fármaco, el número de relaciones satisfactorias solo aumentó en uno más por mes. En este ensayo de 24 semanas, la farmacéutica que ha desarrollado la flibanserina, Sprout Pharmaceuticals, afirma que ha conseguido ayudar a entre el 46% y el 60% de las mujeres que lo tomaron.

En cambio, uno de los expertos que componían el comité de la FDA afirmó que, ajustando los resultados al efecto del placebo, el medicamento en realidad solo había ayudado a mejorar las relaciones sexuales del 10% de las mujeres en estudio. A sus, de momento, no demasiado elevados resultados, se unieron sus posibles efectos secundarios (desmayos, mareos, sueño, disminución de la presión arterial, náuseas…) lo que provocó su rechazo en las dos anteriores ocasiones.

Viagra femenina: objeto de polémica 

Aunque la idea de la viagra femenina es ciertamente marablog sexualidad_femeninavillosa, su ejecución no ha estado exenta de polémica. A día de hoy, la FDA ha aprobado 26 medicamentos para mejorar la vida sexual de los hombres, mientras que hasta ahora no se había hecho nunca lo propio con la vida sexual de las mujeres. En la aprobación de este medicamento, por tanto, hay quien asegura que hay mucho de márketing. La campaña ‘Even the score‘, por ejemplo, luchaba por la aprobación de este fármaco como una forma de comenzar a atajar los problemas sexuales femeninos, ya que es obvio que hasta el momento solo se había luchado por solucionar las disfunciones sexuales masculinas.

Quién sabe, un éxito rotundo en el interés hacia la viagra femenina a raíz de este caso podría provocar un mayor interés por las farmacéuticas en buscar soluciones a la falta de deseo en la mujer y dar con un medicamento más efectivo para aumentar la libido. Y mientras unas asociaciones feministas, como la Organización Nacional para la Mujer, acusaron a la FDA de someter a este medicamento a mayores controles que a los fármacos del mismo tipo para hombres; otras, en cambio, critican que se apruebe su comercialización dados sus moderados resultados.

Y en medio de la oleada de críticas, la FDA ha tomado al fin su decisión, por lo que las píldoras rosas, bajo el nombre de Addyi, estarán en las farmacias estadounidenses desde el 17 de octubre de este mismo año. De su llegada a Europa, a Latinoamérica o a otros países, aunque no parece que vaya a tardar demasiado, no se sabe nada de momento.

Desde que se aprobara en 1998 la comercialización de la viagra, la vida sexual de los hombres ha mejorado notablemente, al igual que se ha perfeccionado el medicamento durante este tiempo. Entonces, ¿por qué no iba a suceder lo mismo con la viagra femenina? ¿Cuáles serán los primeros resultados de su comercialización? ¿Será, como parece previsible, todo un éxito? ¿Nos quedará mucho para descubrir sus efectos en el Viejo Continente? Desde luego, algo está claro: con sus pros y sus contras, ya era hora de hablar y tratar de forma igualitaria este tipo de temas. 

De momento, y hasta que llegue a nuestro país, habrá que seguir intentándolo de la forma tradicional: con confianza y cariño, haciendo hincapié en los preliminares y ayudándonos de lubricantes y juguetes sexuales.

 

La mujer en el amor después de los 40

 

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“Cuando una mujer toma la decisión de abandonar el sufrimiento, la mentira y la sumisión. Cuando una mujer dice desde el fondo de su corazón: ‘Basta, hasta aquí he llegado’. Ni mil ejércitos de ego y ni todas las trampas de la ilusión podrán detenerla en la búsqueda de su propia verdad.

Ahí se abren las puertas de su propia Alma y comienza el proceso de sanación. El proceso que la devolverá poco a poco a si misma, a su verdadera vida.  Y nadie dijo que ese camino sea fácil, pero es ‘el Camino’. Esa decisión en sí, abre una línea directa con su naturaleza salvaje y es ahí donde comienza el verdadero milagro”.

Mujeres que Corren con los Lobos. Clarissa Pinkola-Estés.

La mente y el alma tienen sus propios ciclos y estaciones que recorren diferentes estados de actividad y de soledad, de buscar y encontrar, de descansar, de pertenecer e, incluso, de desaparecer.

Cuando una mujer madura, las relaciones con ella son diferentes. Incluso la relación que tiene consigo misma va un paso más allá.

Digamos que alrededor de los 40 es cuando una mujer siente una necesidad que no puede dejar de atender: la de regresar a sí misma. Este es el punto emocional en el que aprendemos a saludar a nuestros recuerdos en el momento oportuno, a bailar y a calmarnos con ellos.

Es el momento en el que se ama el alma más allá de nuestras equivocaciones y de lo terrenal. A partir de estas edades, amando a nuestros semejantes se descubre un corazón sereno con sangre ardiente que nos ayuda a comprender qué clase de criaturas somos, con nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Porque todos las tenemos a ambas y eso no es malo, sino todo lo contrario.

La vuelta a la casa del alma significa hacernos conscientes de todo lo que ha acontecido en nuestra vida anterior y resolver aquellos conflictos creados en los ciclos previos a la madurez.

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El amor maduro

El amor maduro significa unión a condición de preservar la propia integridad, la propia individualidad.

Erich Fromm

No es fácil madurar en el amor, pero una vez que lo logras nace un gran amor por ti misma que se basa en la dignidad y en el respeto. Estos valores, a partir de cierta edad y ciertas vivencias, suelen articular el resto de cariños de los que nutrimos a nuestro corazón.

 

Una mujer madura va más allá en su capacidad de amor cuando comprende que la verdadera transcendencia del sentir ajeno se resume en cómo se contempla a sí misma y a sus cambios.

Con el tiempo, el mundo femenino irradia una pureza que se ve amenazada por una sociedad corrupta que hace que las mujeres corran a buscar un refugio en sí mismas, no para huir cuando algo se pone difícil, sino para afrontarlo.

Entonces encuentran que su verdadera casa no está en ningún lugar alejado del mundo, sino dentro de ellas. De alguna forma, el amor maduro es consecuencia de un proceso de individualización que puede llegar a resultar muy doloroso.

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Puede que este nos llegue antes o después, pero para todas está precedido de unos años de distracción y descarrilamiento de nuestra identidad emocional. O sea, ese no “saber dónde estás y cuál es tu lugar en el mundo” que todos conocemos.

Sea por ingenuidad, por no prestar atención o por ignorancia, el proceso de madurez nos ha hace sufrir el robo de una piel que nos envolvía, la cual creíamos nuestra y a la que nos aferrábamos con fuerza.

Este sufrimiento por la pérdida de su piel le hace a la mujer convivir durante un tiempo con una parte de ella incompleta, lo que le ayuda a fortalecer su verdadero recubrimiento emocional.

Es decir, que este robo se alza en cada caso como la oportunidad de recuperar unos tesoros tan únicos y propios como son los dos pilares de la liberación emocional: la determinación y el amor propio.

Como resultado, la mujer alcanza una gran sabiduría que le hace vivir y amar de manera diferente, única y trascendente. De alguna forma, es capaz de hidratarse y reconstruirse a sí misma, sintiéndose enteramente ella englobada en su interior.

Como dicen, toda mujer alienta una vida secreta y una fuerza poderosa llena de buenos instintos, creatividad y sabiduría que encierra el gran poder de un territorio aún sin explorar: el fantástico mundo de la psicología femenina.

Consigue tu bienestar emocional en 10 pasos

 

empoderamiento femeninoLas emociones que sientes son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptarte a tu entorno y a tu realidad.

Psicológicamente, las emociones alteran tu atención, hacen subir de rango algunas de tus conductas y activan redes asociativas relevantes de tu memoria.

Fisiológicamente, las emociones organizan rápidamente tus respuestas. Los distintos sistemas biológicos, incluidas las expresiones faciales, los músculos, la voz, la actividad del Sistema Nervioso Autónomo y la del Sistema Endocrino, establecen un medio interno óptimo para el comportamiento más efectivo.

Conductualmente, las emociones sirven para establecer tu posición con respecto a tu entorno, y te impulsan hacia ciertas personas, objetos, acciones, ideas, y nos alejan de otros.

“Las emociones actúan también como depósito de influencias innatas y aprendidas, y poseen ciertas características invariables y otras que muestran cierta variación entre individuos, grupos y culturas” (Levenson, 1994).

Las emociones son:

  • Una señal para nosotros mismos.
  • Nos preparan para la acción.
  • Vigilan el estado de nuestras relaciones.
  • Evalúan si las cosas nos van bien.
  • Sirven de señales a los demás.

Después de describirte brevemente lo que son las emociones, cómo funcionan y para qué te sirven, vamos a lo práctico. Te detallo a continuación diez pasos que te pueden generar bienestar emocional.

1. Elige los pensamientos positivos frente a los negativosMisionGaia-SonrieFelizDiaSonrisa

Si eliges los pensamientos negativos, te generarán malestar. Si por el contrario te inclinas por pensar de manera positiva, estos producirán en ti bienestar. Esto no resulta fácil si estás habituado a hacer lo contrario. Para ti, pensar de manera negativa se ha podido convertir en un hábito. Romper este hábito para implementar otro hábito es difícil, pero no imposible. Tendrás que decirte a ti mismo (autoinstrucción) valoraciones positivas de ti y de tus comportamientos: “yo puedo”, “me gusta como soy”, “soy capaz”, “qué bien lo he hecho”, etc. La persona con la que más vas hablar a lo largo del día eres tú. Por ello, cuida de decirte a ti mismo cosas positivas. Tienes que animarte a ti mismo, y esto hará que te encamines hacia lo que quieres.

2. Centra tu atención en lo que tienes no en lo que te faltaAAAAAPERSONALID

Tú, como todo ser humano, tiendes a centrar tu pensamiento en exceso en aquello que te hace falta, y esto hace que no te des cuenta de las cosas positivas que te ocurren en el día a día. No pierdas el tiempo pensando lo que te ocurrirá en el futuro, por inmediato que sea. Trata de centrarte en lo que puedes hacer hoy para llegar a aquello que quieres mañana. Desmenuza tus objetivos futuros en aquello que puedas hacer presente para acercarte a lo que quieres en el futuro.

enfado3. Maneja tu actitud frente a las circunstancias

En muchas ocasiones, las circunstancias que vives influyen en tu vida y no son favorables. Esto no lo puedes cambiar, pero sí tu actitud frente a ello. Tienes que aceptar la parte injusta que tiene la vida. Potencia una actitud positiva frente a la adversidad. Esta actitud igual no hace que se resuelvan tus problemas, pero hará que busques alternativas como solución, y que además, te sientas mejor. Pensar negativamente hará que baje tu autoestima, y como consecuencia, tu seguridad.

4. Actúa positivamenteterapia-grupal

Si piensas de un modo positivo, por sí solo no te solucionará la vida. Si piensas en positivo, no creas que todo se va a solucionar sin que hagas nada. Si piensas de un modo positivo, es para movilizarte, para actuar. Si piensas en positivo, es para ver qué hay que hacer para solucionar los problemas o superar las adversidades. Sería trivializar el pensamiento positivo si crees que con dificultades soy feliz, si consideras que los inconvenientes se solucionan por sí mismos. Tienes que no solo pensar positivamente tienes que además actuar de manera positiva.

5. Abandona ya tu zona de confort

Es dónde te sientes cómodo, aunque probablemente instalado en la queja, pero no siendo feliz. Y me preguntarás: ¿cómo salir de la zona de confort? Exponte a nuevas experiencias, deja que la vida te sorprenda. Trata de perder el miedo a descubrir nuevas realidades y busca experiencias que te aporten nuevos aprendizajes. El crecimiento es aprendizaje, y se aprende experimentando.

autoestima6. Quiérete

No puedes depositar la llave de tu felicidad en las manos de otro. No dependas única y exclusivamente de las opiniones positivas o negativas de los demás. Acéptate tal y como eres, valorando tus cualidades y siendo consciente de tus defectos. Premia tus logros, sean pequeños o grandes. Recuerda que tus experiencias positivas son únicamente tuyas. ¡Disfrútalas!

7. Confía en ti

Toma una actitud de “YO PUEDO HACERLO”. Ten confianza en ti y en tus posibilidades. Cuida de ti mismo, nadie va a cuidar mejor de ti que tú mismo. Eres el mayor responsable de tu bienestar, ponte a ello. Genera y disfruta del sentido del humor.

8. Cambia o acepta

En la vida sufrirás dolor, el dolor forma parte de la vida, es imposible obviarlo. Cuando intentas hacerlo, al final siempre sale por algún sitio. Se trata de que lo vivas y lo superes. Acepta las situaciones que no puedes modificar y, si está en tu mano, trata de hacer lo posible para cambiarlas.

9. Haz lo que te gusta

No esperes al momento ideal para hacer aquello que te hace sentir bien y estar satisfecho. Disfruta de las cosas cotidianas que te gustan.

10. Expresa lo que sientespersonalidad

Para consolidar tu bienestar emocional comunica tus sentimientos, tanto las alegrías como las tristezas, dificultades… Es una buena fórmula para establecer un verdadero diálogo con las personas con las que convives. No esperes a que adivinen lo que tú quieres o cómo estás. Trata de ser coherente entre lo que dices y lo que expresas de una manera no verbal.

Para concluir, quería hacer mías las palabras de Leslie Greenberg, que es psicoterapeuta, y cuyas investigaciones se centran principalmente en la terapia focalizada en las emociones: “La lección, en la vida actual, es que la inteligencia emocional implica que nuestras emociones nos movilicen y que nuestra razón nos guíe. Integrar la cabeza y el corazón supone que la acción incitada por la emoción sea razonada”.

CÓMO SUPERAR LA DEPENDENCIA EMOCIONAL

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Las mujeres sufrimos más dependencia emocional que los hombres en nuestras relaciones sentimentales porque la cultura patriarcal nos ha hecho creer que nacemos con un don especial para amar incondicional y abnegadamente. Desde niñas, se nos enseña a darle más importancia al amor y a la pareja que a nuestra autonomía personal. Por eso nosotras, en general, somos las más románticas: desde que somos adolescentes nos pasamos muchas horas imaginando el encuentro con nuestra media naranja, leyendo novelas, hablando con las amigas de nuestros problemas sentimentales, viendo películas románticas, escribiendo cartas y diarios, y viviendo romances intensos.

Con los cuentos que nos cuentan de pequeñas, aprendemos a delegar nuestra felicidad en la llegada del príncipe azul que nos cambie la vida, y ello hace que suframos mucho si no llega, si no es como esperábamos, o si pasado un tiempo decide separarse de nosotras y nos pide que abandonemos el  palacio. Nos enseñan a temer la soledad, y nos dicen que sin amor no somos nada, por eso dedicamos  mucho tiempo y energía en encontrar pareja. Por eso, también, cuando la tenemos tememos perderla y nos aferramos a ella como si fuese una botella de oxigeno, indispensable para nuestra supervivencia.

La dependencia emocional, entonces, se aprende a través de la socialización y la cultura, y se fortalece con la dependencia económica, los miedos e inseguridades personales, y la soledad. Cuanto más solas estemos, más necesitaremos una pareja. Y esa necesidad tiene sus peligros, por ejemplo, elegir un compañero que no sea una buena persona o con la que sea imposible construir una relación amorosa sana y equilibrada. O permanecer años en una relación que no te hace feliz. O auto engañarnos pensando que en algún momento nuestro amado cambiará, mejorará, o volverá a amarnos como al principio. O vivir con un miedo permanente a que nos dejen, o con unos celos arrasadores que nos amarguen la vida, o perder la personalidad propia para agradar a la otra persona, o aguantar situaciones de malos tratos por miedo a quedarnos solas.

depresion_1La dependencia emocional es una mezcla potente de muchos miedos: miedo a quedarte sola, miedo a no merecer ser amada, miedo al compromiso, miedo a enamorarnos, miedo a la traición, miedo a que nos dejen de querer. El peor de todos ello es el miedo a la soledad, de hecho en casi todas las películas, las protagonistas están solas. No tienen redes de afecto a su alrededor que las ayuden, por eso necesitan príncipes azules. Nunca aparecen con sus madres, hermanas, abuelas, tías, primas, amigas, vecinas…. El aislamiento las hace más vulnerables y más necesitadas de amor, porque su felicidad depende de una sola persona.

El miedo a la soledad nos lleva, en ocasiones, a apresurarnos a la hora de elegir una buena pareja. Es demasiado doloroso enamorarse de alguien y darse cuenta de que no lo conocíamos con profundidad, que nos equivocamos, o que nos engañó, así que es importante que conozcamos bien a la persona, tomarnos un tiempo para poder analizar si la relación que vamos a iniciar merece la pena, para poder saber si la persona que nos gusta tanto realmente es tan maravillosa, si el balance de virtudes y defectos te compensa… Para eso necesitamos la observación, el análisis, y el tiempo para elaborar toda la información que nos llega a través de las palabras y el comportamiento de la otra persona. Necesitamos, también, opiniones externas para contrarrestar nuestra intensidad en el autoengaño, y trabajar con una duda fundamental: ¿es buena persona?, ¿tenemos ambos herramientas para construir una relación bonita?

Otra de las claves de la dependencia emocional es la incapacidad para dejar el pasado atrás, la carga de traumas y carencias que arrastramos
desde la infancia. No es fácil, pues algunas de nosotras tenemos que trabajar en ello durante muchos años, o toda la vida, para poder hacer borrón y cuenta nueva. No podemos pedirle al amado que nos cure, o que asuma nuestros problemas o carencias, o que nos proteja de los dolores y los miedos que nos habitan por dentro. El  trabajo tenemos que hacerlo nosotras mismas, el camino hacia la sanación o la superación es nuestra responsabilidad, y tenemos que emprenderlo con alegría, con fuerza, con ganas de liberarnos de todas las cargas del pasado para caminar con ligereza por nuestro presente.


AUTOESTIMASPara evitar la dependencia, es importante también construir relaciones equilibradas, y horizontales. En las relaciones de dependencia, tendemos a situar a la otra persona en un pedestal y a sentirnos inferiores a ella. Somos capaces de sacrificarnos por el otro, tratar de agradarle continuamente, aguantar ciertas situaciones dolorosas, comportarnos con sumisión ante cualquier conflicto. Somos capaces, también, de asumir toda la carga doméstica, de crianza y educación para liberar al otro de sus responsabilidades, sin preocuparos por nuestra salud  y nuestra necesidad de descanso. Somos capaces de renunciar una y otra vez, de ceder siempre o casi siempre, de darle todo el  poder a la otra persona para que permanezca junto a nosotras, para que no haya problemas, para que establezca las reglas del juego amoroso. Pero todo esto tiene un coste, aunque esté invisibilizado, y no nos sirve para construir relaciones igualitarias.

Y ahí entonces nos damos cuenta, de pronto, de que al depender de alguien perdemos parte de nuestra personalidad. Descubrimos que no nos mostramos tal y como somos, aunque se hayan enamorado de nosotras. Al empequeñecernos perdemos atractivo, aunque lo hacemos pensando que así puede que nos amen más. Al entrar en la estructura de la dependencia podemos llegar a transformamos en seres débiles, infantilizadas, victimas y victimistas que mendigan amor y atención, y generalmente recibimos lo contrario, pues el masoquismo de una persona alimenta el sadismo de otra en este tipo de relaciones desiguales.


Cuando perdemos toda nuestra autonomía para que nos quieran más, estamos cayendo en una trampa: pues anularnos como personas no nos hace más sexys, sino más aburridas y predecibles: la gente normalmente se enamora de personas alegres, activas, con iniciativa, con energía vital para moverse por el mundo. Al anularte, eliminas también todo eso que te hace ser tú y que enamora a la gente que te conoce.


La dependencia emocional nos lleva a sentirnos poco merecedoras del amor, por eso surgen los celos y el afán de posesión. Cuanto más inseguras estamos y más complejos tenemos, más necesidad de control tenemos sobre la otra persona. Cuanto más miedo nos posee, más necesidad de aceptación y reconocimiento continuo sentimos. A veces ocurre que nos cuesta creer que alguien quiera permanecer a nuestro lado, a veces nos prohibimos el derecho a disfrutar del amor. Por miedo a no que nos dejen de querer, no podemos ni disfrutar de que nos quieran en el presente.
MUJER HOY
El amor solo tiene sentido, creo, si nos liberamos de los miedos, y amamos desde la libertad. Un amor no basado en la dependencia es aquel  en el que podemos querer sin perder nuestra personalidad, sin renunciar a nuestra autonomía, sin establecer relaciones de dominación y sumisión con la otra persona.

Para poder querer desde la generosidad, el respeto, el cuidado mutuo y el amor profundo tenemos que querernos a nosotras mismas, lo que supone también aceptarnos y trabajar para mejorar lo que no nos gusta de nosotras. Practicar la autocrítica amorosa  consiste en analizarnos con cariño para conocernos mejor a nosotras mismas e identificar las claves de nuestra inmensa necesidad de afecto que nos hacen ser dependientes de las personas a las que queremos.

Siendo consciente de aquello que nos limita a la hora de construir relaciones bonitas, será más fácil trabajar para aprender a relacionarnos desde la libertad y no desde la necesidad, para aprender a disfrutar de la soledad y de la compañía, para disfrutar de la vida tengamos o no pareja.

Otras claves para superar la dependencia emocional:images (17)

-Ser tú misma. La gente se enamora de ti, por lo tanto es fundamental que sigas siempre siendo tú. Además, independientemente de que te amen o no, sigues siendo siempre una bella persona y hay mucha gente que te aprecia y te quiere.

Amar como adultas: tenemos que aceptar y cultivar nuestra autonomía, no delegar responsabilidades propias, no esperar que los demás nos cambien o nos mejoren la vida.   Aprender, en fin, a querernos, a tomar decisiones sin miedo, a respetar los pactos con una misma, a tomar la iniciativa, a equivocarnos, a volverlo a intentar.

Construye tu relación amorosa con el mismo amor que construirías tu casa si pudieras. Elige un buen compañero, establece unos pactos para la convivencia y el reparto igualitario de tareas y roles, y que las bases de vuestra relación sean siempre el respeto, la igualdad, el equilibrio, y el cuidado mutuo.

-Hazte de vez en cuando estas preguntas: ¿soy feliz en mi relación?, ¿tengo mis espacios y tiempos propios?, ¿cómo resuelvo los problemas con  mi pareja?, ¿estoy acostumbrada a tomar decisiones, o a que mi pareja las tome por mi?, ¿me siento querida?, ¿el intercambio de cuidados y cariño es equilibrado o está descompensado?, y  ¿qué podría hacer para mejorar, cambiar la situación o salir de ella?.

Aprende a decir no: nadie va a dejar de quererte si te niegas a hacer algo que no te gusta, si expresas una opinión contraria, si no cumples las expectativas sociales, si tomas tus propias decisiones, si defiendes lo que sientes o lo que piensas, si pides respeto hacia tus posiciones. No tienes por qué tener miedo al conflicto: se puede discutir con alguien sin hacerse daño, dialogando, hablando con sinceridad y cariño. Nadie va a dejar de quererte si dices No, si te sales del papel que te habían asignado…

Atrévete a romper: deja atrás el pasado, acepta las pérdidas, y explora las nuevas etapas que se abren en tu vida. Atrévete a tomar decisiones, y no tengas miedo a los cambios. Solo dejando atrás lo antiguo podremos abrir las puertas y las ventanas hacia lo nuevo, lo que está por venir.

Aceptar las pérdidas: la gente nos acompaña en el camino de la vida, a veces durante años, a veces menos tiempo, pero nadie recorre con nosotras completamente todo nuestro paso por este mundo. Así pues, aunque es doloroso, es importante seguir caminando, bien sola, o bien acompañada.

Mejor soltera que mal acompañada: cuando estás en una relación de dependencia te resulta muy difícil pensar que podrías enamorarte de nuevo y encontrar un compañero estupendo. O te cuesta imaginarte sola y feliz porque crees que no puedes valerte por ti misma. Sin embargo, es cuestión de aprender lo que no sabes, y de abrir la mente a una nueva etapa de tu vida. Las relaciones amorosas son para ser disfrutadas, y si estás sufriendo, mejor acabar una relación dañina que permanecer en ella durante años. La soledad es buena también para ordenar ideas, para empezar de cero, para repensarse e inventarse, para fortalecer la autonomía propia, para conectar con una misma. Además, sin pareja siempre es más fácil conocer otra gente para acompañar y sentirnos acompañadas; y es más fácil crear redes de afecto duraderas y diversas.

-Pregúntate de vez en cuando, también: ¿cómo se sentiría tu pareja si lograses aumentar tu autoestima y empoderarte?,¿ si dedicases más tiempo a cultivar tus aficiones, o a cuidar a tu gente querida?, ¿cuál sería su reacción si empezases a decir lo que opinas y sientes sin miedo?, ¿crees que tu pareja sería feliz si te viese feliz, trabajando tu autonomía para no depender tanto de él?, ¿crees que podrías compartir ese proceso con tu pareja, que te respetaría y te animaría a ser independiente?.

Desintoxicación emocional: de vez en cuando es bueno estar sin pareja, y tomarse vacaciones sentimentales. Piensa en la cantidad de tiempo y energías que se nos van en las relaciones: estos descansos  te vendrán bien para reorganizar tus pensamientos, para estar un tiempo tranquila, o para llevar a cabo grandes proyectos…  utiliza tu energía amorosa para hacer más felices a los demás o a ti misma.

Solas no podemos: juntas, sí. Rodéate de mujeres, únete para trabajar por la independencia y la autonomía de todas. Llena tu vida  de gente, de aficiones y pasiones personales. Aprende a disfrutar de tu soledad, y de la compañía. Conoce gente nueva, cuida a la gente de siempre. Diversifica afectos y únete a grupos de personas que se juntan para aprender, para compartir aficiones o pasiones, para construir, para luchas por tus derechos, para celebrar la vida.

Consejo: Acude a un especialista si la situación dura más de tres meses. Si tienes dudas, escríbenos: psicopracticaonline@gmail.com