El ello, el yo y el superyó, según Sigmund Freud

 ​El ello, el yo y el superyó, según Sigmund Freud

De todas las teorías desarrolladas por Sigmund Freud, la del Ello, el Yo y el Superyó es una de las más famosas. Según su enfoque psicodinámico, cada una de estas estructuras representa una instancia psíquica que, desde nuestro sistema nervioso, nos llevan a perseguir unos intereses que chocan entre sí.

Así pues, el Ello, el Yo y el Superyó son los conceptos que Freud utilizó para referirse al conflicto y la lucha de fuerzas antagónicas que, según él, rigen nuestra forma de pensar y de actuar. El objetivo del psicoanálisis era, por lo tanto, hacer aflorar la verdadera naturaleza de los conflictos y los bloqueos que según Freud estaban en la base de la psicopatología. Veamos con algo más de detalle qué ideas estaban detrás de esta teoría.

Las tres instancias psíquicas de la teoría de Freud

El enfoque psicodinámico, que nació con el psicoanálisis de Freud, se fundamenta en la idea de que los procesos psíquicos que se producen en cada persona están definidos por la existencia de un conflicto. De ahí viene el término “dinámica”, que expresa esa constante sucesión de acontecimientos por las que una parte intenta imponerse a la otra. Los conceptos del Ello, el Yo y el Superyó forman el apartado de la teorías de Freud en el que esta idea de choque entre diferentes estructuras psíquicas queda más patente.

Pero alejémonos de términos tan abstractos. ¿En qué se basa esa lucha que según Freud se libra en nuestra cabeza de manera fundamentalmente inconsciente? ¿Qué intereses y objetivos hay en juego según el padre del psicoanálisis? Para responder estas preguntas primero es necesario definir qué son el Ello, el Yo y el Superyó, las tres entidades que para Freud explican la personalidad de los seres humanos a través del modo en el que luchan entre sí.

1. El Ello

Freud proponía que el Ello o Id es la estructura de la psique humana que aparece en primer lugar. A diferencia de lo que ocurre con el Yo y el Superyó, está presente desde que nacemos, y por lo tanto durante los primeros dos años de nuestras vidas es la que manda a lo largo de ese periodo de tiempo.

El Ello se mueve a partir del principio del placer inmediato, y por eso lucha por hacer que las pulsiones primarias rijan la conducta de la persona, independientemente de las consecuencias a medio o largo plazo que eso pueda conllevar. Por ello se suele considerar que el Ello es “la parte animal” o “instintiva” del ser humano.

2. El Yo

Esta instancia psíquica surgiría a partir de los dos años y, a diferencia del Ello, se regiría por el principio de la realidad. Eso significa que el Yo está más enfocado hacia el exterior, y nos lleva a pensar en las consecuencias prácticas de lo que hacemos y los problemas que puede generar una conducta demasiado desinhibida. Esto hace que se enfrente al Ello para aplacar las pulsiones que emanan de él, para lo cual utiliza los mecanismos de defensa.

3. El Superyó

El Superyó aparecería a partir de los 3 años de vida, y es consecuencia de la socialización (básicamente aprendida a través de los padres) y la interiorización de normas consensuadas socialmente. Es la instancia psíquica que vela por el cumplimiento de las reglas morales. Es por eso que el Superyó presiona para realizar grandes sacrificios y esfuerzos con tal de hacer que la personalidad de uno mismo se acerque lo máximo posible a la idea de la perfección y del bien.

Como el Ello rechaza totalmente la idea del sometimiento a la moral y el Yo, a pesar de tratar de frenar las pulsiones, también se mueve por objetivos egoístas centrados en la supervivencia y lo pragmático de adaptarse al entorno, El Superyó se enfrenta a ambos.

El equilibrio entre las fuerzas

Freud creía que todas estas partes de la psique existen en todas las personas y, a su modo, son parte indispensable de los procesos mentales. Sin embargo, también creía que la lucha entre el Ello, el Yo y el Superyó en ocasiones puede generar descompensaciones que producen sufrimiento y la aparición de psicopatologías, por lo que se debía tratar de re-equilibrar la correlación de fuerzas a través del psicoanálisis.

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la imposibilidad de refuta.

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Autor:Adrián Triglia/Psicólogo, publicista y escritor | Jefe de contenidos de Psicología y Mente

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Las personas autodestructivas comparten estos 15 rasgos

Las personas autodestructivas comparten estos 15 rasgos
 

¿Conoces alguna persona con tendencia hacia la autodestrucción?

Desde la psicología clínica, los individuos con una personalidad autodestructiva comparten una serie de características en su conducta. Son comportamientos que van en contra de sus intereses, son contraproducentes para su bienestar y se provocan daño físico y psicológico hacia sí mismos.

¿Quién sufre este tipo de personalidad autodestructiva?

Los rasgos de la personalidad de las personas autodestructivas suelen aparecer en la etapa adulta, y pueden ser el efecto de una amplia variedad de factores contextuales, psicológicos y biológicos.

Estas personas suelen rehuir de todas las experiencias positivas y placenteras que les ofrece la vida. Esto les lleva a generar situaciones y relaciones interpersonales caóticas y en las que suele haber sufrimiento. Además, suelen ser cerrados y no aceptan la ayuda de sus allegados.

Diagnóstico (señales y síntomas de alerta)

Varios manuales de diagnóstico señalan las características principales que comparten las personas que tienden hacia conductas y hábitos autodestructivos.

Si la persona presenta por lo menos de los cinco criterios diagnósticos, podemos hablar de una persona con tendencia hacia la autodestrucción.

  • Tiende a relacionarse con personas y desarrollarse en contextos en los que es probable que se produzcan desengaños y decepciones. Incluso puede tener tendencia a sufrir maltrato por parte de otras personas, incluso pudiendo escoger relacionarse en ambientes más saludables.
  • No deja que otras personas le ayuden o le aconsejen.
  • Si logran alguna mejora importante en su vida (por ejemplo un buen empleo o cualquier otro logro positivo) reaccionan con depresión, sensación de culpa o conductas autolesivas.
  • Provoca a los demás hasta que se enfadan con él y después se siente humillado y ofendido.
  • No acepta involucrarse en actividades placenteras, o si lo hace no le gusta reconocer que se lo pasa bien (aun teniendo las habilidades sociales suficientes).
  • No consigue llevar a cabo las tareas y compromisos necesarios para lograr sus objetivos académicos o profesionales, aunque tenga la capacidad para hacerlo. Puede ayudar a otras personas a mejorar, pero son incapaces de aplicar los conocimientos y actitud necesarios a su propia vida.
  • No acepta que los demás se interesen en su bienestar.
  • Es demasiado propenso a auto-sacrificarse para ayudar a otras personas.
  • Aguanta y no se revela ante el abuso psicológico, físico o sexual que otras personas le infligen.
  • Los comportamientos descritos no solo tienen lugar cuando el individuo está deprimido o en unas circunstancias especialmente duras.

Entendiendo el comportamiento de estas personas

Es difícil comprender por qué razón las personas autodestructivas no dejan que otras personas les ayuden a salir de su situación. ¿Cómo se explica que tengan hábitos muy poco recomendables que tarde o temprano les provocarán problemas?

Por lo general, todos buscamos que nuestra vida mejore. Buscamos sentirnos cómodos y queridos, nos sentimos motivados a buscar un mayor bienestar y experiencias positivas para nuestra vida. Sin embargo, la conducta autodestructiva rompe con esta tendencia general, y esto es algo que preocupa a los profesionales de la salud mental.

La génesis: baja autoestima

Los comportamientos de autodestrucción suelen ser manifestaciones de varios conflictos emocionales y trastornos de fondo. Principalmente, la baja autoestima es la causa más citada, además del resentimiento hacia uno mismo.

La comunidad de profesionales de la salud mental suelen coincidir en señalar que este tipo de conductas autolesivas pueden ser mecanismos adaptativos ante situaciones y contextos de gran demanda cognitiva y emocional. Por ejemplo, el estrés, la ansiedad, la presión laboral y otros factores podrían ser la base necesaria (pero no suficiente) para que una persona reaccione de forma autodestructiva.

SIn embargo, otros profesionales señalan que las personas con este tipo de comportamientos podrían ser presos de su zona de confort, por culpa de su baja autoestima, estigmas de indignidad o pobre autoconfianza.

Hábitos y conductas típicos en las personas autodestructivas

La conducta autodestructiva puede adquirir distintas manifestaciones, algunas más severas, y otras menos preocupantes.

En total, podemos enumerar hasta 15 conductas y hábitos frecuentes.

1. Pensamientos negativos

Los pensamientos negativos recurrentes pueden ser el fundamento de la conducta autodestructiva. Cuando estas personas se focalizan en lo malo que podría suceder, acaban obsesionándose y es mucho más probable que estas fatalidades se materialicen en la realidad. Ejemplos de estos pensamientos son: “Estoy seguro que voy a fracasar”, “De esta no saldré bien”, etcétera.

2. Incapacidad para afrontar el problema

Esta es una manifestación pasiva, pero es una de las claves para entender a una persona autodestructiva. Las personas psicológicamente equilibradas son capaces de tomar medidas cuando están viviendo una situación negativa. En cambio, los individuos con este problema no hacen nada para evitar el dolor, con lo cual cada vez se sienten más inútiles e inmersos en una espiral de inacción.

3. Desórdenes alimentarios

Comer demasiado puede ser una conducta autodestructiva con terribles efectos a medio y largo plazo. También puede ser lo contrario: alimentarse muy poco, que también se asocia a una mala autoimagen.

4. Problemas constantes con otras personas

Suelen tener conflictos frecuentes con otras personas. Como cabe esperar, estos conflictos acaban volviéndose en su contra. Esto puede causar que sean personas rechazadas, aisladas, y que sufran humillaciones y otros problemas relacionados con la ausencia de relaciones sociales.

5. Poca confianza en sus capacidades

Estas personas se perciben como poco inteligentes y no creen en sus posibilidades de lograr cosas importantes. Esta baja percepción sobre las habilidades propias puede ser el preludio de la inactividad, y puede sepultar cualquier proyecto laboral o académico.

6. Autolesiones

Infringirse daño físico es un signo de que la persona tiene problemas importantes y es una conducta claramente autodestructiva. Es una de las más peligrosas y su expresión última e irreversible es el suicidio.

7. Auto-indulgencia: “todo me sale mal”

Otro de los rasgos característicos es la autocompasión. Les proporciona un cierto confort inconsciente porque los pensamientos autocompasivos les ayudan a quedarse inmóviles, recreándose en sus desgracias. Esto les impide tomar las riendas de su vida y salir de la espiral negativa.

8. Drogadicción

Otro rasgo clásico es el abuso de sustancias tóxicas, tales como el alcohol u otras drogas. Es una conducta que no solo afecta a la salud física y mental del afectado, sino que también resquebraja la relación con sus familiares y amigos.

9. Aislamiento (deliberado)

De forma deliberada (aunque a veces no del todo consciente), las personas autodestructivas se alejan de sus amigos y compañeros. Esto lo consiguen con una serie de conductas molestas y antisociales que irritan a sus allegados, hasta el punto de que son excluidos de los grupos sociales.

10. No expresan sus emociones

Suelen ocultar sus sentimientos. Esta tendencia a reprimir las emociones negativas e incluso las positivas puede acarrearles distintas manifestaciones de problemas mentales y emocionales, y también trastornos psicosomáticos.

11. Se niegan a ser ayudados

Son personas que no dejan ayudarse ni por familiares, ni por amigos, ni por profesionales de la salud mental.

12. Se sacrifican exageradamente

¿Has oído hablar del síndrome de Wendy? Es un conjunto de síntomas comunes entre personas que se centran demasiado en satisfacer las necesidades de otros individuos, descuidando su propio bienestar. Es un comportamiento autodestructivo porque, bajo la etiqueta de conducta altruista, son capaces de negar su propia libertad y perder el camino hacia la felicidad.

13. Gastos incontrolados

Las máquinas tragaperras, la adicción a las compras o los juegos de azar pueden suponer gastos incontrolados que nos indican que una persona no goza de equilibrio emocional o psicológico. Es una conducta de autodestrucción bastante frecuente.

14. Falta de cuidado físico y mental

Pueden estar largas temporadas abandonándose física y mentalmente: duermen poco, se alimentan negligentemente, no practican actividad física, casi no se duchan… son signos muy típicos entre las personas con tendencia a la autodestrucción. Tampoco prestan atención a ciertos problemas psicológicos que puedan estar sufriendo.

15. Celosos, posesivos…

No son capaces de cuidar convenientemente sus relaciones sentimentales. Presentan conductas de celos, posesividad, chantaje emocional, e incluso violencia. Obviamente, las parejas les acaban dejando.

Concluyendo

Las personas autodestructivas expresan distintos comportamientos que, de forma consciente o inconsciente, destruyen su salud física y emocional. Su camino hacia la felicidad y el éxito se trunca por este tipo de actitudes.

Por suerte, este tipo de cuadros psicológicos pueden ser tratados por profesionales de la salud mental, que pueden promover terapias y acciones encaminadas a mejorar su calidad de vida y solucionar este tipo de conflictos internos.

Autor:Xavier Molina/Psicólogo social

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60 frases deportivas para hacer ejercicio con motivación

​60 frases deportivas para hacer ejercicio con motivación
 

La esencia de este recopilatorio de frases deportivas puede resumirse en “sin dolor no hay ganancia”. 

La motivación es uno de los ingredientes básicos a la hora de proponerse hacer ejercicio. No solo nos ayuda a mantenernos constantes cuando toca realizar el esfuerzo, sino que también nos anima a fijarnos metas ambiciosas y empezar aquellas rutinas que en un principio pueden parecer casi imposibles.

Es por eso que toda ayuda a la hora de desarrollar motivación debería ser bienvenida, y es bueno que antes de hacer deporte nos preparemos no solo calentando, sino también adoptando otra mentalidad. Recordarse a uno mismo algunas de estas frases deportivas puede ayudarnos a tener ese extra de motivación que necesitamos para dar lo mejor de nosotros mismos.

Citas célebres para todos los gustos

A continuación puedes leer una selección de frases para deportistas que ayudan a ir al gimnasio o a la pista de entreno con mejor cara. Sin embargo, recuerda que en esta misma web también puedes encontrar otros artículos recopilatorios de frases y de pensamientos útiles para otros contextos.

Las mejores frases para deportistas

Para tus sesiones de entrenamiento, nada mejor que leer unas cuantas frases sobre el deporte y la motivación para ir inspirado hacia el gimnasio. Empezamos.

1. La motivación es lo que te pone en marcha, y el hábito es lo que hace que sigas.

Una de las reflexiones de Jim Ryun acerca del proceso de incorporar un objetivo a nuestra rutina.

2. Para tener éxito, en primer lugar debemos creer que podemos

El escritos griego Nikos Kazantzakis nos dejó una reflexión que también se puede encuadrar dentro de la categoría de las mejores frases deportivas para el momento en el que nos planteamos si empezar un tipo de entrenamiento.

3. Da siempre lo mejor de ti. Lo que siembres hoy dará su fruto mañana

Una reflexión de Og Mandino, hecha para que no perdamos de vista el hecho de que las consecuencias positivas de lo que hacemos pueden ser invisibles en un principio.

4. No se es un perdedor hasta que se deja de intentarlo

Mike Ditka deja esta reflexión acerca de los relativo de los fracasos.

5. Acepta los retos para así poder sentir la euforia de la victoria

George S. Patton da un poderoso motivo para emprender rutinas que en un principio solo se nos plantean como algo que nos hará esforzarnos demasiado.

6. No mires el reloj, haz lo que este hace: seguir adelante

Una de las frases deportivas con un carácter más lírico, resulta muy fácil que vanga a la mente en los momentos adecuados.

7. La clave para iniciar algo es dejar de hablar y ponerse a realizar

Una de las frases de Walt Disney más conocidas es también una excelente reflexión para el contexto del deporte.

8. Los campeones siguen jugando hasta que lo hacen bien

Una manera muy humana de caracterizar a los campeones del deporte. Su característica es no tanto ser buenos como hacer lo adecuado para llegar a serlo. Frase de Billie Jean King.

9. Tan solo juega, diviértete, disfruta del juego

Una recomendación de Michael Jordan, muy adecuada para cualquier persona que a pesar de necesitar motivación para hacer deporte, no se propone ser deportista de élite.

10. Siempre se puede ser mejor

Una de las frases deportivas del golfista Tiger Woods, sobre un proceso de mejora constante que nunca termina.

11. No puedes ganar hasta que aprendas a perder

Una frase de la leyenda del basket Kareem Abdul-Jabbar. En ella se integra la derrota como parte del proceso de llegar a ganar.

12. Cuanto más hacemos, más podemos hacer

Una frase motivadora de William Hazlitt que sirve para recordar el potencial que tiene el desarrollo de nuestros objetivos.

13. La calidad no es un acto, sino un hábito

Si rebuscamos en la genealogía de las frases deportivas y motivadoras, encontraremos esta reflexión de Aristóteles entre sus orígenes. Aunque, por supuesto, es una reflexión que va mucho más allá del acto de motivar.

14. Cada strike me acerca más al home run

Babe Ruth hizo memorable una reflexión empapada en la simbología del deporte al que dedicó su vida.

15. Puedo, luego existo

Simone Weil le dio la vuelta a la famosa reflexión cartesiana para poner la fuerza de voluntad y el potencial en el centro de la existencia humana.

16. Actúa como si lo que hicieras marcase la diferencia. Lo hace.

Otra de las reflexiones motivadoras de William James, uno de los pioneros de la investigación en psicología, es también una de las mejores frases para deportistas.

17. No se puede ganar a la persona que nunca se rinde

Otra cita de Babe Ruth en la que se caracteriza a la persona que nunca se rinde como alguien que nunca acaba de quedar derrotado.

18. Hagas lo que hagas, hazlo intensamente

Robert Henri explica lo que podría ser una clave para rendir al máximo en el deporte y en todos los retos de la vida en general.

19. La manera más efectiva de hacerlo es hacerlo

Una frase de Amelia Earhat. Si parece algo evidente es porque lo es. Sin embargo, tenerlo en mente es muy necesario en esos momentos en el que las divagaciones y las justificaciones nos paralizan.

20. Si caíste ayer, ponte en pie hoy

Esta es una frase de H. G. Wells. Otras personas incluso llegarían a recomendar acortar el periodo que pasa entre ambas acciones.

21. Te creas tus oportunidades buscándolas

Shakti Gawain, acerca del rol activo que es recomendable mantener para encontrar espacios de oportunidad.

22. Llega a merecer tu sueño

Una frase motivadora de Octavio Paz, muy indicada para deportistas.

23. La verdadera felicidad involucra el uso de todos los talentos y habilidades personales

Una de las frases deportivas en las que se relaciona la felicidad y el potencial personal a la hora de llegar a metas. Es una cita de John W. Gardner.

24. Las pequeñas hazañas realizadas son mejores que las grandes hazañas planeadas.

Una reflexión de Peter Marshall, es también una frase para deportistas que en ocasiones se vean asaltados por la procrastinación.

25. Siempre es demasado pronto para retirarse

Norman Vince Peale expresa una idea muy simple acerca de lo que pensar cuando estamos buscando cualquier excusa para dejar inacabada una rutina.

26. El éxito es el único factor motivacional que alguien con carácter necesita

Una cita de Woody Hayes, vincula la motivación con la autoimagen.

27. Todo es práctica

Una frase de uno de los campeones del fútbol: Pelé. Tan simple como poderosa.

28. Si no se pierde, no se puede disfrutar de las victorias

Una de las frases deportivas de uno de los referentes del tenis: Rafael Nadal.

29. No hay sustituto para el trabajo duro

Una cita celebre de Thomas Edison que encaja a la perfección con el espíritu deportista.

30. Para ganar se necesita talento, repetir requiere carácter

Una reflexión de John Wooden, es también una frase para deportistas que relaciona la consecución de objetivos con la capacidad de estar dispuesto a repetir muchos intentos.

31. No importa cuán despacio vayas mientras sigas en constante movimiento

Una de las frases de Confucio que pueden ser relacionadas con el espíritu de superación necesario en el deporte.

32. Empieza donde estás, usa lo que tienes, haz lo que puedes

Una frase deportiva y motivadora de Arthur Ashe, de interpretación casi literal.

33. Toda tarea noble parece imposible en un principio

Una frase de Thomas Carlye a tener e cuenta en los primeros momentos en los que nos enfrentamos a un nuevo reto.

34. El comienzo es el momento más importante del trabajo

Una frase atribuida a Platón y que además de tener valor histórico, resulta muy motivadora.

35. Si vas paso a paso y con confianza, puedes llegar lejos

Una frase de Diego Armando Maradona, en la que se pone énfasis en la importancia de combinar el pensamiento a corto plazo para ponerse objetivos inmediatos, y el pensamiento largo plazo para pensar en metas a lo grande.

36. Siempre parece imposible hasta que se hace

Una de las frases de Nelson Mandela más recordadas, va muy bien también para tenerla en mente en momentos en los que hay que esforzarse.

37. Marcarse objetivos es el primer paso para convertir lo invisible en visible

Una frase de Tony Robbins muy adecuada a la hora de marcarse metas concretas en el contexto del deporte.

38. Ve a por ello ahora. El futuro no le es prometido a nadie

Esta frase de Wyne Dyer puede parecer no demasiado optimista, pero resulta motivadora y adecuada para convertir nuestros planes en acciones inmediatas.

39. Los récords están para ser superados

Una frase de Michael Schumacher para tomarse los retos con actitud.

40. Cuanto más difícil es la victoria, mayor es la satisfacción de ganar

Otra de las frases deportivas de Pelé; sirve para ver la parte buena de los sacrificios del presente.

41. No podemos construirnos una reputación basándonos en lo que vamos a hacer

Henry Ford señala la importancia de los hechos sobre las palabras.

42. Persigue una gran meta decisiva con fuerza y determinación

Una cita de Carl von Clausewitz. Si el objetivo es imponente, los esfuerzos para alcanzarlo también tienen que serlo.

43. Incluso si caes de cara, sigues moviéndote hacia adelante

Viktor Kiam, sobre por qué no debemos temerle a los fracasos.

44. Ponte metas altas y no pares hasta llegar a ellas

Una frase de Bo Jackson, acerca de lo apropiado de ponernos objetivos al alza.

45. No se puede poner un límite a nada. Cuanto más se sueña, más lejos se llega

Una frase para deportistas de parte de Michael Phelps, uno de los campeones de la natación.

46. Una menta es un sueño con fecha de vencimiento

Napoleon Hill deja esta reflexión para que veamos el significado del término “meta” de una manera más amplia y optimista

47. Cuando algo es lo suficientemente importante, lo haces aunque las posibilidades no estén a tu favor

Elon Musk le pone un matiz pasional a la persecución de metas relevantes para uno mismo en una de las frases deportivas en las que se apela más a los sentimientos.

48. Si le tienes miedo al fracaso no mereces tener éxito

El jugador de baloncesto Charles Barkley deja esta frase para deportistas que piensan demasiado en el peor escenario posible.

49. Paso a paso y el proceso se completa

Charles Atlas, acerca de lo bueno de fijarse objetivos a corto plazo, también a la hora de realizar ejercicio.

50. Cuando uno debe, uno puede

Una reflexión de Charlotte Whitton, también tiene una lectura sobre lo bueno de “auto-obligarse” a cumplir objetivos.

51. Cuando se tiene algo que demostrar, no hay nada mejor que un reto

El ex-quarterback Terry Bradshaw expone en esta frase deportiva su visión positiva sobre los retos.

52. La persistencia puede transformar un fracaso en un logro extraordinario

El entrenador de fútbol americano Marv Levy deja esta frase para deportistas que trata sobre lo apropiado de pensar a lo grande cuando se aspira a un objetivo difícil.

53. Lo bueno no es bueno si es lo esperado

El comentarista deportivo Vin Scully nos anima a fijar nuestras metas en un lugar alto e ir siempre un poco más allá de lo que creíamos que podíamos hacer.

54. Si lo tienes todo bajo control, no te estás moviendo lo suficientemente rápido

El piloto de coches de carreras Mario Andretti, sobre la necesidad de salir fuera de la zona de confort.

55. La edad no es una barrera, sino una limitación que le pones a tu mente

La atleta estadounidense Jackie Joyner-Kersee habla aquí sobre el modo en el que debemos relativizar la importancia de la edad a la hora de valorar nuestro potencial.

56. Nadie que haya dado lo mejor de sí mismo lo ha lamentado nunca

George Halas hizo memorable esta frase sobre lo bueno de exprimir al máximo el propio rendimiento.

57. La mentalidad es el límite

Arnold Schwarzenegger, acerca de lo amplio del potencial que cada deportista tiene reservado para sí.

58. Si entrenas lo suficiente, no solo te vas a endurecer, sino que además serás duro de derrotar

Herschel Walker, sobre la doble ganancia que conlleva entrenar duramente y perfeccionar la técnica en un deporte.

59. No dejes que lo que no puedes hacer interfiera con lo que puedes hacer

El entrenador de baloncesto John Wooden dejó una de esas frases para deportistas que sirven para destruir las excusas.

60. He aprendido que con cada derrota llega algo constructivo

Tom Landry, sobre el modo en el que hay que apreciar y reconocer la utilidad de las derrotas.

Arturo TorresArturo Torres Psicólogo / web original: psicologiaymente.com

10 películas motivadoras que debes ver una vez en la vida

proyector de películas
El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”, afirmó en una ocasión Winston Churchill. Sin embargo, a menudo lo olvidamos y nos damos por vencidos antes de alcanzar nuestra meta. 
 
Como el camino suele ser cuesta arriba, es comprensible que a veces nos fallen las fuerzas o que las dudas minen nuestra confianza. En esos casos, conviene tener a mano algunas películas motivadoras, filmes en los que sus protagonistas han sabido saltar los obstáculos que han encontrado a su paso y que se convierten en verdaderos ejemplos a seguir. 
 
Por eso, en esta ocasión me gustaría compartir con vosotros algunas películas motivadoras que nos transmiten un gran mensaje, algunas de las cuales están basadas en hechos reales.
 

Una película, una historia, una enseñanza para atesorar

 
1. En busca de la felicidad (2006)

Esta película, del director italiano Gabriele Muccino, es una verdadera oda a la perseverancia. En el papel protagónico encontramos a un Will Smith que fue nominado a los Premios Óscar en la categoría mejor actor. No podemos negar que se trata de un filme con un archiconocido retrogusto a “sueño americano” pero la historia es real y narra la vida de Chris Gardner, un hombre que se quedó sin hogar junto a su hijo pequeño y después se convirtió en un emprendedor millonario. Sin embargo, más allá del dinero, esta obra nos deja un excelente mensaje: “Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Si tienes un sueño, tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tú tampoco puedes. Si quieres algo ve por ello“.

 
2. La vida es bella (1997) 

Este filme, del gran Roberto Benigni, ganó tres Premios Óscar. Y no es para menos porque su mensaje no puede ser más conmovedor y su puesta en escena es impecable. La historia versa sobre un hombre que está encerrado en un campo de concentración nazi junto a su hijo pequeño. Lo interesante es cómo, a pesar del entorno y la desesperanza, ese hombre hace todo lo posible para mantener su sentido del humor y alimentar la esperanza del niño. Se trata de “una historia sencilla, pero no es fácil contarla. Como en una fábula, hay dolor, y como una fábula, está llena de maravillas y de felicidad”. Es una de esas películas que no ves una sino dos o tres veces.

 
3. Forrest Gump (1994)

Se trata de una de las películas más emblemáticas de nuestra época, que no solo fue un éxito de taquilla sino que le valió a Tom Hanks el Óscar al mejor actor. El filme versa sobre un personaje con un cociente intelectual inferior a 75. Sin embargo, su carácter entrañable, su ímpetu y su inocencia le llevan a lograr cosas que para la mayoría de las personas son solo sueños. En el filme se exageran al máximo las situaciones pero nos deja una pregunta muy interesante para reflexionar: si no estuviéramos condicionados por la sociedad, si no nos plegásemos a los convencionalismos y si actuásemos siguiendo nuestros sueños, ¿hasta dónde podríamos llegar?

 
4. Precious (2009) 

No es una película convencional, o al menos no es la clásica película motivadora donde el protagonista se hace rico y logra todos sus sueños. Sin embargo, es un filme desgarrador que nos demuestra cómo las creencias limitantes que nos han transmitido durante la niñez pueden determinar de manera negativa toda nuestra vida haciéndonos creer que no somos lo suficientemente valiosos o que no tenemos derecho a ser amados y a aspirar a una vida mejor. No obstante, también es una oda a la esperanza y nos enseña lo importante que es ayudar a los demás. Dicho sea de paso, el filme narra la vida de Claireece “Precious” Jones, una adolescente obesa y analfabeta que ha sido víctima de diversos abusos por parte de sus padres. La película ha recibido más de 50 premios internacionales y le valió a Mo’nique el Óscar a la mejor actriz de reparto.

 
5. Antes de partir (2007) 

Si Jack Nicholson une fuerzas con Morgan Freeman el resultado no puede ser mediocre, tal es el caso de este filme, en el que narra el último año de vida de dos enfermos terminales de cáncer. Ambos personajes se conocen en el hospital y deciden realizar una lista de las cosas que quieren experimentar antes de morir. Aunque son dos perfectos desconocidos, se embarcan en la aventura de sus vidas, una aventura que los cambiará. De hecho, a pesar del tema, no se trata de una película triste sino que tiene muchos momentos hilarantes, aunque también nos hace reflexionar. Nunca es tarde para hacer aquello que realmente amas. No malgastes tu vida quedándote en una zona de confort que anestesia tus sentimientos. 

 
6. Mi pie izquierdo (1989)

Se trata de una de las películas más motivadoras de esta lista y sobresale por su marcado realismo. Narra la vida de Christy Brown, un niño que nació aquejado de parálisis cerebral y solo podía controlar su pie izquierdo. Con mucha tenacidad y con la ayuda de su madre y una terapeuta, logró demostrarle al mundo que podía integrarse en la sociedad. De hecho, se convirtió en un pintor y escritor. Daniel Day-Lewis, el actor que dio vida al personaje de Christy Brown, ganó un Óscar por su interpretación. La película queda abierta, con un final feliz. Desgraciadamente, Christy Brown murió a los 49 años y todo parece indicar que sufría abusos físicos y psicológicos por parte de su esposa. No obstante, su vida es un ejemplo de tenacidad y de lucha contra los mayores obstáculos.

 
7. El club de los poetas muertos (1989) 

Se trata de un clásico entre los clásicos, de la mano de un gran Robin Williams, que interpreta a un profesor de literatura poco ortodoxo. Este maestro despierta en sus estudiantes, en una época (finales de los años ’50) que estaba marcada por el sometimiento a las reglas sociales, el deseo de seguir sus sueños y luchar por ellos. Les enseña que lo más valioso que tenemos es el tiempo y que no debemos desperdiciarlo siguiendo metas que no son las nuestras. Es una de esas películas motivadoras que deberíamos ver una y otra vez, hasta que logremos hacer nuestro ese “Carpe Diem”.

 
8. Un ángel en mi mesa (1990)

Este filme de factura neozelandesa es bastante largo, os lo advierto, pero vale cada minuto. Narra la vida de la escritora Janet Frame, interpretada por Kerry Fox, cuya infancia estuvo marcada por varias tragedias que la llevaron a sentirse diversa a los demás. Estuvo recluída en una institución psiquiátrica, donde le diagnosticaron esquizofrenia, a raíz de un intento suicida, y recibió 200 electroshock. Estuvo a punto de ser sometida a una lobotomía pero la salvó el premio literario que ganó por su primer libro. Frame salió del psiquiátrico y continuó escribiendo hasta labrarse una brillante carrera literaria.

 
9. Una mente maravillosa (2001)

Con cuatro premios Óscar a sus espaldas, se trata de una de esas películas imprescindibles para los amantes de la Psicología. Sin embargo, Russell Crowe no solo nos enseña los entresijos de la esquizofrenia paranoide sino que también nos da una excelente lección de vida. Después de haber sido hospitalizado en varias ocasiones y sufrir electroshock, John Nash logró convivir con las alucinaciones eliminando la medicación, que era la que nublaba su mente y le impedía dedicarse a su mayor pasión: las matemáticas. Después recibió un Premio Nobel de Economía.

 
10. La lista de Schindler (1993) 

Pocas personas se atreverían a catalogarla como una película motivadora, al menos desde el punto de vista convencional, pero si logramos mirar más allá de los desastres, la violencia y la tristeza del trasfondo, encontraremos muchos ejemplos de héroes cotidianos que traen esperanza en medio de la desolación. El filme narra la historia real de un empresario alemán llamado Oskar Schindler (interpretado por Liam Neeson), que decide pagar por los judíos para evitar que terminen en un campo de concentración nazi, poniendo en riesgo todo lo que había logrado y hasta su propia vida. De hecho, esta película no solo resalta las atrocidades de la época sino que es un llamado a la humanidad y la solidaridad. Cuando pienses que el mundo va mal y que hay personas horribles, piensa que también hay gente dispuesta a ayudar. Conviértete en una de esas personas dispuestas a ayudar.

Criminología: la ciencia que estudia delitos y crímenes

 

Criminología: la ciencia que estudia delitos y crímenes

Con la creciente popularidad de las dramáticas series que involucran el resolver crímenes, perseguir criminales o intentar enfrascarse en la mente de ellos para llevarles un paso adelante, creemos estar familiarizados con el término criminología, adjudicando que se trata de una ciencia cuyo único propósito es resolver el crimen perpetrado.

Y si bien la investigación criminal es una de sus funciones, cabe destacar que la criminología no se reduce exclusivamente a este campo sino que tiene una amplia posibilidad de ser utilizada y aplicada para beneficio de la sociedad.

¿Qué es la criminología?

Fue Rafaelle Garofalo, jurista italiano, quien acuñó por vez primera el término criminología, cuyo significado etimológico deriva del latín criminis (crimen/delito) y del griego logos(tratado o estudio) por lo que su definición más pura es “estudio del delito”. Pero atribuir esta definición al quehacer criminológico sería demasiado vago. 

Criminología es una ciencia inter y multidisciplinaria cuya finalidad es el estudio, análisis, intervención, prevención y profilaxis de tanto el crimen, como el criminal y la criminalidad. Por tanto, el objeto de estudio de la criminología sería la conducta antisocial, aquellas conductas que se desvían de lo normalmente aceptado por la sociedad y que incluso atenta contra la integridad de esta, partiendo de la premisa de que el hombre es un ser biopsicosocial y, por ende, el delito como conducta humana debe explicarse como un fenómeno que abarca aspectos biológicos, psicológicos y sociológicos.

Aplicaciones, y funciones de la criminología

Si bien es cierto que la criminología puede ser aplicada para procesos de investigación criminal y auxilio al sistema de justicia como pueden ser la elaboración de peritajes, levantamiento, embalaje y estudio de indicios, la emisión de dictámenes, la perfilacion criminal, la readaptación social, el tratamiento penitenciario entre otras, es importante aclarar que estas labores corresponden únicamente al quehacer del criminólogo en el ámbito público. 

Por otro lado, al ser el delito un fenómeno social, mundial y complejo, también el sector privado demanda su trabajo. Empresas como bancos y aseguradoras solicitan a expertos en criminología para la investigación de movimientos bancarios sospechosos para identificar si algunas transacciones sospechosas están siendo obtenidas o empleados para fines ilícitos como financiación al terrorismo o lavado de dinero; también demandan al criminólogo para analizar los riegos a los que un bien a asegurar está expuesto, investigar un siniestro que esté asegurado, la verificación y análisis de documentos y firmas e inclusive a la hora de reclutar personal.

Demanda y campo laboral del criminólogo

En este presente en el que, por desgracia, pareciese que la criminalidad está en aumento, la demanda por criminólogos ha ido en aumento, especialmente en países donde el crimen organizado ha ganado terreno como México, Colombia, Chile, etc.

Las empresas privadas también están solicitando expertos en materia de criminología para la prevención de delitos o siniestros que pongan en riesgos tanto sus bienes como sus clientes. Es extensa la labor que el criminólogo del siglo XXI puede realizar y como ha quedado claro no únicamente dedicarse a la investigación forense. 

Procuradurías y departamentos de justicia, agencias de investigación, centros de reinserción social, ministerios públicos, bancos, aseguradoras, bufetes jurídicos, compañías de traslado de valores, o bien la consultoría privada, etc. son algunos ejemplos donde la oportunidad de trabajo se presenta para el criminólogo.


Ricardo Vázquez Cigarroa, 
Criminólogo
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Fuente: psicología y mente