Los beneficios del ruido blanco para dormir mejor

Los beneficios del ruido blanco para dormir mejor

Los problemas de insomnio son motivo de consulta frecuente en las consultas psicológicas y médicas.

Muchas personas tienen serios problemas para conciliar el sueño. Se acuestan en la cama, se ponen nerviosos, van a por un vaso de agua, vuelven a intentarlo… y las horas van pasando y siguen sin pegar ojo. Al día siguiente, se sienten agotadas y no dan pie con bola.

Ruido blanco: una solución para el sueño

Por suerte, hay algunas estrategias relativamente sencillas para dormir mejor. El ruido blanco es uno de los sistemas preferidos entre muchas personas que tienen problemas para conciliar el sueño. ¿Qué es exactamente el ruido blanco? Se trata de un ruido constante que impide que otros sonidos y ruidos invadan nuestra percepción auditiva.

Aplicado este ruido blanco a la hora de dormir, nos ayuda a tranquilizarnos y a envolvernos en una apaciguadora y cálida sensación.

Descubriendo las bondades del ruido blanco

Pero, ¿qué es exactamente el ruido blanco? Este sonido integra todo el espectro de frecuencias sonoras existentes, de forma armónica y sin que haya frecuencias que destaquen por encima de otras. Como resultado, obtenemos un ruido calmante que es la mezcla perfecta de todos los sonidos que existen.

¿Cómo suena el ruido blanco?

Es difícil describir un sonido, pero la mayoría de personas coinciden en que el ruido blanco es muy parecido al de un televisor sin sintonizar. Cuando en un televisor cualquiera no tenemos ningún canal sintonizado, es posible que veamos que en la pantalla se ven colores blancos, grises y negros con un efecto parecido al de la lluvia, o a la nieve. También podremos escuchar un ruido muy parecido al ruido blanco, un murmullo permanente que suena sin cesar.

Podemos escuchar (y ver) un ejemplo en este vídeo de YouTube: 

El ruido blanco también se puede escuchar en otros electrodomésticos cuando están en funcionamiento, aunque en este caso no estaríamos hablando de un ruido tan armónico como el ruido blanco puro.

Los beneficios del ruido blanco para nuestra salud

No es algo que la ciencia haya estudiado en profundidad, pero muchas personas cantan las excelencias del ruido blanco. Parece que este ruido tiene una gran capacidad para calmar y tranquilizar a los seres humanos que están expuestos a él, especialmente los bebés. Muchas personas utilizan una fuente de ruido blanco para relajarse cuando se acuestan por la noche, porque dicen que oír solamente este murmullo les ayuda a conciliar el sueño.

El ruido blanco camufla el resto de sonidos y ruidos con los que convivimos día a día. Ruidos de los vecinos, de los coches que pasan por la calle, del camión de la basura, de los electrodomésticos… La contaminación acústica es un problema sobre todo en las grandes ciudades, un problema que empeora la calidad del sueño de muchas personas.

El ruido blanco tiene esta capacidad para tranquilizar a quien lo oye, puesto que es un sonido constante, parecido al de la lluvia y el viento, que no tiene grandes sobresaltos y por tanto nos ayuda a calmarnos.

Ruido blanco y acúfenos (tinnitus)

Los acúfenos (también conocidos como tinnutus) son un fenómeno auditivo que sufren muchas personas. Siempre oyen un pitido en sus oídos (o incluso en “su cabeza”) sin que exista una fuente externa que emita este sonido. Esta molestia al escuchar algo que no existe de forma constante puede causar otros síntomas, como ansiedad e insomnio.

Las personas que padecen acúfenos se benefician claramente del ruido blanco. Cuando se van a dormir, hay mucho silencio ambiental y los tinnitus afloran, se escuchan de forma más fuerte. Esto puede provocar serios problemas para dormir. Con el ruido blanco, las personas con acúfenos enmascaran esa percepción, con lo cual pueden descansar mucho mejor.

Xavier Molina-Psicólogo social web origen: psicologiaymente

Parálisis del sueño: definición, síntomas y causas

Parálisis del sueño: definición, síntomas y causas
 

¿Qué es la parálisis del sueño?

A finales del siglo XVIII, el pintor Johan Heinrich Füssli terminó una de sus obras más emblemáticas. El cuadro, basado en una pintura de Giulio Romano, muestra a una mujer dormida que tiene a un demonio sentado sobre su vientre mientras la cabeza de un caballo asoma entre las telas que hacen de fondo para la escena.

La ambientación onírica y oscura de esta obra llamada La pesadilla hace del cuadro una ilustración perfecta de lo que podría ser una de las bestias de la mitología europea medieval: el íncubo, un demonio que está asociado al mundo de las pesadillas y que supuestamente tiene relaciones sexuales con mujeres que, al encontrarse entre el sueño y la vigilia, yacen inmóviles sin poder hacer nada.

Hoy en día, algunos investigadores creen que la mitología que hay detrás de la figura del íncubo y su alter ego femenino, el súcubo, es en realidad una interpretación en clave sobrenatural de un trastorno del sueño perfectamente documentado científicamente.

Este trastorno se llama parálisis del sueño, y el cuadro de Füssli comunica muy bien las sensaciones que se experimentan mientras ocurre.

¿Qué ocurre durante la parálisis del sueño?

El nombre de la parálisis del sueño es bastante descriptivo: es un trastorno del sueño en el que la persona es incapaz de realizar cualquier movimiento voluntario. Esto significa que, por un breve periodo de tiempo, alguien que experimente parálisis del sueño pasará por un estado de consciencia entre el sueño y la vigilia y sólo será capaz de ver lo que ocurre a su alrededor, sin poder realizar prácticamente ninguna acción física. Podrá percibir lo que ocurre a su alrededor en el lugar donde se ha puesto a descansar, pero no será capaz de moverse ni pedir ayuda.

Por supuesto, la parálisis del sueño no afecta a las funciones vitales como la respiración y el latido del corazón, ya que estos movimientos son involuntarios. Sin embargo, eso no quita que sea una sensación muy desagradable y generadora de ansiedad. Además, es frecuente tener la sensación de asfixia o de tener dificultades para respirar, pero se trata sólo de una consecuencia de no poder controlar conscientemente los músculos y no hay riesgo de ahogarse.

La parálisis del sueño puede presentarse con otros factores de naturaleza subjetiva, como alucinaciones o la sensación de tener cerca presencias extrañas o amenazantes que acechan a la persona paralizada.

¿Por qué ocurre la parálisis del sueño?

En términos generales, la parálisis del sueño es debida a una falta de coordinación entre algunas áreas del cerebro y la parte del sistema nervioso encargada de mandar órdenes a los músculos que pueden ser controlados voluntariamente. Esto significa que, aunque la persona haya recobrado la consciencia y se haya despertado, sus músculos siguen sin estar “conectados” al cerebro, porque siguen en el estado inerte que ocurre durante la fase REM del sueño, mientras soñamos.

Durante la fase REM, tener los músculos aislados de lo que ocurre en nuestra consciencia es útil, porque de otro modo moveríamos en cuerpo en función de todo lo que ocurre en nuestros sueños. Sin embargo, esta utilidad desaparece en los casos de parálisis del sueño y el mecanismo encargado de separar músculos y consciencia se vuelve en nuestra contra. Por suerte, esto se soluciona en poco tiempo, normalmente al cabo de unos segundos.

¿A quién le puede pasar esto?

Los diferentes estudios sobre la prevalencia de la parálisis del sueño indican que son casos poco frecuentes teniendo en cuenta la cantidad de veces que una persona se pone a dormir a lo largo de su vida, pero el número de personas que experimentarán esta parasomnia en algún momento de su vida podría ser mayoritario. En concreto, aproximadamente un 60% de la población podría llegar a pasar por una parálisis del sueño.

Sin embargo, los efectos negativos de la parálisis del sueño se encuentran en la subjetividad y las sensaciones vividas por la persona que la experimenta, así que el hecho de haber leído algo sobre este trastorno podría hacer más llevadera esta situación.

 

Adrián Triglia
Autor: Adrián TrigliaPsicólogo social
 

¿Para qué sirven los sueños?  

 

¿Para qué sirven los sueños?

Imagen: https://pixabay.com/es/sue%C3%B1o-surrealista-composici%C3%B3n-333815/

El ser humano tiene un extraño hábito: tratamos de convencernos a nosotros mismos de que somos expertos en lo que más ignoramos. Nuestra curiosidad es insaciable, así como nuestro miedo a lo desconocido. Quizá por eso queremos dar solución a los misterios con demasiada premura. Esto es lo que ocurre con los sueños. Los narramos, los interpretamos, les queremos dar un sentido que está muy alejado de su realidad. ¿Para qué sirven los sueños?

A día de hoy, la psicología no ha podido descubrir todas las funciones que tiene soñar. Sin embargo, sí sabemos bastantes cosas sobre por qué soñamos, y sobre todo, para qué. A lo largo de la historia el ser humano ha tratado de descubrir el significado de los sueños… tanto desde el psicoanálisis como en las corrientes esotéricas (desde José en el Antiguo Testamento de la Biblia como los videntes modernos) la interpretación de los sueños siempre ha estado sujeta a teorías previas… Esto en absoluto es científico. Si existe una teoría previa, rígida, sobre los significados, esta teoría condicionará totalmente la experiencia.

Al final del artículo te diremos cómo interpretar tus sueños de forma veraz. Primero, diremos lo que sí sabemos sobre los sueños.

¿Qué son los sueños?

Los sueños, o ensoñaciones, son narraciones que visualizamos, experimentamos y sentimos en la fase profunda del sueño o estado MOR (movimientos oculares rápidos, REM en inglés). Durante esta fase, podemos experimentar hasta 30 ó 40 sueños cada noche. ¿Te sorprendes? ¿Por qué entonces solo recordamos unos pocos o incluso ninguno?

¿Cómo se construyen los sueños?

Durante esa fase del sueño, estás inconsciente pero tu cerebro y todo tu organismo continúa trabajando para mantenerte vivo. De la misma forma que tu corazón bombea y tus pulmones continúan inspirando y expirando, en tu cerebro ocurren procesos emocionales y creativos que te ayudan a aprender y desarrollarte.

El tronco del encéfalo envía entonces imágenes, sonidos y sensaciones al cerebro de forma azarosa, en función de las personas que más veas, o en las que más pienses, o en lo que más te preocupe. Luego, el cerebro (el neocortex exactamente) trata de interpretar todas estas imágenes y construir una narración coherente. Ya que estás dormido, no existen los habituales límites que creamos en nuestra mente, así que los sueños son como la imaginación de un niño… creativos, extraños, repletos de posibilidades, van más allá de los límites físicos de nuestro mundo material.

¿Para qué sirven los sueños?

Aún no se conocen todas sus funciones, pero éstas son algunas:

  • Para la regulación fisiológica a nivel emocional (en tus sueños, sientes emociones que reprimiste por una mala gestión emocional).
  • Aprendizaje (durante el sueño y con los sueños, se asimilan los conocimientos que trataste de adquirir durante el día… de tal forma, que los pones en práctica en tus sueños de alguna forma).
  • Creatividad (para encontrar nuevas soluciones a nuevos problemas).
  • Toma de decisiones (para encontrarnos frente a los problemas de forma más directa, emocional, sin escape, de tal forma que tenemos que tomar decisiones rápidas).

Es decir, si dormir nos sirve para regular la homeostasis del organismo, descansar, recuperar nuestras energías y regularlas, soñar nos sirve para regular nuestros aprendizajes, gestionar nuestras emociones (quizá, sintiendo durante el sueño lo que no nos permitimos sentir durante el día y debe ser sentido y experimentado), desarrollar nuestra creatividad… en definitiva, buscar nuevas formas de afrontar los problemas.

Algunas curiosidades sobre los sueños

Durante la fase del sueño (MOR o REM) las personas mueven sus ojos bajo los párpados. En ese momento, estamos soñando, y los estímulos fisiológicos que recibamos estimulan la ensoñación o narración que experimentamos. Por eso, cuando nos tocan sentimos esas sensaciones en el sueño, o si nos ponen un dedo en agua, podemos sentir que nos ahogamos. Si en esos momentos alguien nos despierta de forma brusca… podremos recordar, con todo lujo de detalles, hasta 5 ó 6 ensoñaciones.

Si quieres conocer más curiosidades sobre los sueños, sigue este enlace:

Finalmente, ¿qué significan los sueños? ¿Tienen alguna interpretación?

Los sueños son solo una respuesta a lo que solemos pensar y experimentar día tras día. Si estamos enfadados y reprimimos ese enfado, es habitual soñar con violencia, o que nos enfrentamos a algunos de nuestros seres queridos. Los sueños solo son eso, un reflejo, a veces azaroso.

Algunas personas se transforman en otras (simplemente porque son imágenes habituales en nuestra vida), recordamos eventos del pasado que tuvieron especial impacto, o soñamos con situaciones que se repiten y que son testigo de nuestros patrones y quizá algunos de nuestros bloqueos personales y creencias que aún deben ser trabajados. En definitiva, el significado e interpretación de nuestros sueñoses que estos sueños son un ejemplo maestro de nuestros patrones mentales, de nuestros miedos, obsesiones, y también anhelos, deseos y… de nuestros sueños, propiamente dichos.

Por último, ¿quién debe interpretar nuestros sueños?

Solo tú puedes interpretar tus sueños. Quizá lo más sensato sea no interpretarlos, sencillamente sentirlos y responderte a la pregunta: ¿qué puedo aprender de mis sueños? Las personas que se relacionan de forma más positiva con sus sueños, los usan para potenciar su toma de decisiones y aprendizajes. Tú también puedes hacerlo. ¡Hora de soñar!