¿Qué es el duelo?(4ª parte): Tareas para superarlo.

images (12)

Dicen que el tiempo lo cura todo. Pero el tiempo, por si solo…, no hace nada. 
Lo que ayuda realmente es lo que tú haces en ese tiempo.


Necesitas tiempo para ir ACEPTANDO y asimilando la dura realidad, para reconocer que tu ser querido ha muerto y no lo vas a recuperar…
Necesitas tiempo para EXPRESAR UNA Y OTRA VEZ EL DOLOR, la rabia, la tristeza… y todas las emociones que acompañan al duelo…
Necesitas tiempo para APRENDER A VIVIR sin esa persona querida, con un nuevo concepto de ti misma y del mundo…
Necesitas tiempo para, llegado el momento, ir soltando el dolor y ABRIRTE DE NUEVO A LA VIDA.

 Aceptar la pérdida

Aunque sea la cosa más difícil que has hecho en toda tu vida, debes llegar a aceptar esta dura realidad: tu ser querido ha muerto y no va a regresar. Aceptar con la cabeza es fácil, sabes que ha muerto. Lo difícil es aceptar con el corazón. Es pues muy normal un tiempo (pueden ser meses) en el que te niegues o te rebeles contra la dura realidad. Date tiempo.

Hablar de tu pérdida, contar una y otra vez cómo murió, visitar el cementerio o el lugar donde se esparcieron los restos…Todo esto te puede ayudar poco a poco, y con mucho dolor, a ir aceptando el hecho de la muerte. Sabrás que has podido dar este paso, cuando pierdas toda esperanza de recuperar a tu familiar o amigo, será el momento de la verdadera despedida.

Aceptar la pérdida puede resultar especialmente difícil si la muerte fue inesperada o violenta, si estabas lejos cuando ocurrió y no pudiste participar en los ritos funerarios, si no se recuperó el cadáver, si se trata de la muerte de un niño…

Sentir el dolor 

Necesitas también sentir el dolor y todas las emociones que le acompañan: tristeza, rabia, miedo, impotencia, desesperación, culpa…

Habrá personas que te dirán: “Tienes que ser fuerte”. No les hagas caso. No escondas tu dolor. Comparte lo que te está pasando con tu familia, amigos de confianza…No te guardes todo para ti mismo por miedo a cansar o molestar. Busca aquellas personas con las cuales puedes expresarte tal y como estás.

Si no quieres compartir o mostrar tus emociones a otros, no tienes porque hacerlo, pero debes buscar otras manera de dar salida y vivir tus emociones en privado.

 Aprender a vivir sin esa persona

Recuerda que hay tiempo para todo, para sentir y vivir el duelo, pero también para hacer, para ocuparte de las muchas actividades de la vida cotidiana. Aunque sientas que el mundo se ha parado para ti, también es cierto que la vida sigue con sus muchas y quizás nuevas exigencias. Una actitud adecuada sería aquella que busca un cierto equilibrio entre el sentir y el hacer.

Así, hacer el duelo significa también aprender a vivir sólo/a,  aprender a tomar decisiones por ti mismo/a, aprender a desempeñar tareas que antes hacía el fallecido, aprender nuevas formas de relación con la familia y amigos, aprender un nuevo sentido del mundo y de uno mismo…

Recuperar el interés por la vida

Llega un momento en que sabes que es necesario soltar el dolor y el pasado. Eso no quiere decir olvidar! Sino que el dolor no debe ser ya lo que nos une a esa persona y debemos dejar que se cree un vínculo interior de amor con ella, un vínculo que la muerte no puede alcanzar…

No hay nada malo en querer disfrutar, en querer ser feliz, en querer establecer nuevas relaciones… En el caso de la muerte de la pareja, por ejemplo, es perfectamente natural que aparezca de nuevo el deseo. En realidad, el corazón herido cicatriza abriéndose a los demás. Nuestro ser querido lo que desearía es que reicierámos nuestra vida, que fueramos dichosos de nuevo. Nadie se va pidiendo esa lealdad…

Esto es lo que escribía una adolescente a su madre 2 años después de perder a su padre: “Existen otras personas a las que amar, y eso, no significa que quiero menos a papá”

 

 

 Consejo: Síguenos, continuaremos escribiendo sobre el duelo… feed-icon32x32