Medio cerebro hace guardia cuando duermes en una cama ajena

La mayoría de las personas, cuando está de viaje, se lamenta porque no logra dormir bien. No importa si hemos elegido una confortable habitación de hotel o la tranquila casa de un familiar, dormir en una cama ajena nos resulta complicado, al menos hasta que nos acostumbremos. De hecho, aunque logremos dormir, al otro día nos despertamos con una pesada sensación de modorra y cansancio, la cual se debe a que no pudimos descansar lo suficiente. 
 
Ahora investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia han descubierto cuál es la causa de este problema. Todo parece indicar que cuando dormimos en una cama extraña, fuera de casa, uno de nuestros hemisferios permanece alerta, sin desconectarse por completo, para vigilar y protegernos de los posibles peligros que pueden acecharnos en un entorno desconocido.
 

El Efecto de la Primera Noche

 
Los investigadores reclutaron a 35 personas jóvenes y monitorizaron su actividad cerebral mientras dormían en el laboratorio utilizando técnicas avanzadas de neuroimagen. Estos neurocientíficos hicieron que las personas escucharan un pitido en el oído derecho, que normalmente las despertaba. Sin embargo, las personas no notaban ese mismo pitido emitido cuando este se transmitía en el oído izquierdo. Esto nos indica que un hemisferio se mantiene alerta, mientras que el otro se desconecta.
 
Estos resultados apuntan que durante la fase de sueño profundo, el hemisferio izquierdo no estaba completamente desconectado. De hecho, no es la primera vez que se documenta este tipo de asimetrías cerebrales. Se conoce que algunos animales, como los delfines, son capaces de descansar desconectando alternativamente cada lado de su cerebro. De esta forma, mientras un hemisferio se desconecta, el otro toma las riendas y se encarga de vigilar.
 
Este experimento desveló otro dato curioso: este fenómeno solo se aprecia durante la primera noche. Una vez que las personas se acostumbran a la nueva cama y al entorno, logran dormir plácidamente y ambos hemisferios se desconectan. Es lo que se conoce como el Efecto de la Primera Noche.
 

¿Por qué el hemisferio izquierdo no se desconecta?

 
Los investigadores piensan que se trata de una estrategia evolutiva ya que hace siglos, dormirse por completo podía suponer un peligro enorme. Por tanto, se trataría de una herencia de nuestros ancestros, una especie de sexto sentido nocturno que se activa cuando estamos en una cama ajena, en un entorno que no nos resulta familiar.
 
Además, en el experimento se ha demostrado que ese “vigilante nocturno” realmente es eficaz ya que ante la presencia de señales auditivas inusuales, el hemisferio izquierdo daba la señal de alarma para que la persona despertara y se pusiera a salvo del supuesto peligro.
 
¿Por qué es el hemisferio izquierdo el encargado de vigilar nuestro sueño?
 
Los neurocientíficos creen que la explicación se encuentra en la red neuronal por defecto, la cual recluta una serie de regiones del cerebro para que este siga trabajando cuando no somos plenamente conscientes, como cuando dormimos, estamos anestesiados o dejamos que la mente divague libremente. Esta red se encargaría de asegurar que estamos listos para reaccionar ante determinados estímulos.
 
Y se conoce que las conexiones del hemisferio izquierdo con la red neuronal por defecto son más fuertes que las que establece el hemisferio derecho, razón por la cual es comprensible que este permanezca alerta, ya que sería más eficaz para despertarnos en caso de peligro. 
 

¿Cómo evitar el efecto de la primera noche?

 
Los investigadores apuntan que este efecto no se puede evitar del todo, pero existen algunos trucos para intentar engañar al cerebro y lograr que baje la guardia. Por ejemplo, puedes llevar tu almohada, una fragancia que te recuerde el olor del hogar y, si viajas mucho, intentar elegir habitaciones similares, para que cada vez no vivas esa sensación de novedad que tanto alarma al cerebro.