7 formas en las que el silencio puede cambiar tu vida

 
El ruido puede convertirse en una música de fondo que nos acompaña a lo largo de nuestra rutina cotidiana. Sin embargo, se ha demostrado que el ruido activa nuestro sistema nervioso e incrementa el nivel de estrés. De hecho, varios estudios realizados cerca de grandes aeropuertos europeos han desvelado que los niños que viven cerca de estas zonas tienen mayores niveles de tensión arterial. En el caso de los adultos el problema es aún mayor ya que existe una mayor incidencia de enfermedades cardíacas e hipertensión.
 
Estos resultados no deben sorprendernos ya que el ruido puede aumentar los niveles de cortisol, y cuando estos se mantienen elevados a lo largo del tiempo terminan provocando desequilibrios en el sistema inmunitario y en el metabolismo. De hecho, si haces la prueba, te darás cuenta de que al pasar de un sitio con mucho ruido a un lugar silencioso, tu cuerpo se relaja automáticamente, es como si la tensión te abandonara.
 
Desgraciadamente, muy pocas personas son conscientes de la importancia del silencio en nuestras vidas. Sin embargo, abrazar el silencio puede provocar cambios muy positivos.
 
1. Te ayuda a conectar con tu “yo” más profundo. Sentarnos en silencio, simplemente para disfrutar de la quietud, nos permite conectar con nuestro “yo” más profundo. Ese estado de calma nos invita a mirar dentro de nosotros, por lo que terminaremos descubriendo cosas nuevas. De hecho, el silencio nos enseña a estar cómodos con nosotros mismos, a sentirnos a gusto sin hacer nada, disfrutando de nuestra compañía. Algo que muy pocas personas saben hacer.
 
2. Te permite estar más atentos a los detalles. Estar tranquilos y en silencio nos ayuda a desarrollar la atención y la concentración. De hecho, nos permite mantenernos atentos a los pequeños detalles, abriendo considerablemente nuestra percepción del mundo. Cuando estamos en un entorno ruidoso, nuestros sentidos simplemente se restringen pero cuando comenzamos a abrazar el silencio nuestra percepción se amplía.
 
3. Te enseña a desarrollar la gratitud. La tranquilidad nos ayuda a ver la vida desde perspectivas diferentes. Cuando estamos a solas con nuestros pensamientos, con total tranquilidad, podemos comenzar a vislumbrar las mil y una razones por las cuales podemos sentirnos agradecidos. El simple hecho de estar ahí, ya es una buena razón para sentirse agradecidos.
 
4. Te motiva a abrazar la simplicidad. Cuando estamos en silencio, apreciamos detalles que no habíamos notado. En esos momentos nos damos cuenta de que para ser felices y tener una vida plena no necesitamos mucho, basta aprender a disfrutar de lo que tenemos ahora mismo. El silencio, ese estar a solas contigo mismo, te enseñará el valor de la simplicidad para tu vida.
 
5. Te permite saber qué deseas. La vertiginosidad de la vida cotidiana a menudo no solo hace que mantengamos relaciones frágiles y superficiales con los demás sino incluso con nosotros mismos. Cuando estamos sumidos en el ruido no tenemos tiempo para preguntarnos qué deseamos realmente. Al contrario, el silencio estimula la introspección y nos hace preguntarnos qué queremos y hacia dónde nos dirigimos.
 
6. Te ayuda a relajarte. Las primeras veces que te sientes en silencio, sin hacer nada, te resultará muy extraño y probablemente no dures más de cinco minutos. Esto se debe a que estás demasiado acostumbrado al exceso de estímulos. Sin embargo, si perseveras, notarás cómo el silencio te ayuda a relajarte, no solo a nivel mental sino también físico. 
 
7. Te da una lección de coraje. Muchas personas piensan que el coraje consiste en enfrentar los miedos, pero en realidad la valentía consiste en enfrentar nuestros propios temores. Cuando estás en silencio a solas descubres esos miedos que están dentro de ti y que normalmente oculta el ruido. Entonces te darás cuenta de que muchos de ellos son infundados, y crecerás como persona.

10 consejos para aprovechar el tiempo en vacaciones

 

 

Diez recomendaciones para un mejor uso del tiempo en el periodo vacacional:

1). Seguir unos horarios durante nuestras vacaciones. No conviene pasar de un periodo de tiempos reglados por el trabajo, las obligaciones, etc., a un tiempo de anarquía total en materia de horarios. Dentro de una flexibilidad, es recomendable marcar unos horarios mínimos.

2). Aprovechar las comidas. Las comidas apresuradas, tan frecuentes durante el resto del año, dan paso en vacaciones a comidas más pausadas y en familia. Las sobremesas son momentos favorables para reuniones con amigos y para pasar tiempo de calidad con los seres queridos.

3). Evitar el sedentarismo. Las vacaciones son un periodo para descansar y dejar de lado el estrés del día a día. Pero esto no debería asociarse con no hacer nada en absoluto. “Tirarse a la bartola” es un ejercicio legítimo e incluso recomendable durante las vacaciones, pero deja de serlo si se convierte en nuestra única actividad.

4). Desconectar. El único modo de descansar es dejando de lado los problemas cotidianos del trabajo. Gestionar el tiempo racionalmente implica saber separar parcelas en el uso que hacemos del mismo. La parcela laboral debería quedar al margen dando paso a la personal y familiar.

5). Evitar las jornadas maratonianas. En ocasiones, al realizar un viaje o excursión nos vemos con el apremio de visitar a toda prisa los lugares para conseguir verlo todo en el poco tiempo del que disponemos. Nosotros recomendamos tomarlo con calma, pues corremos el riesgo de acabar más cansados que cuando comenzamos las vacaciones.

6). Planificar las excursiones y viajes. Una manera de aprovechar el tiempo es organizarlo de antemano. Una cierta planificación de las jornadas nos facilitará optimizar mejor nuestro tiempo.

7). Dedicar tiempo a la familia y a los amigos. Es importante que aprovechemos un tiempo para estar con esas personas que durante todo el año están a nuestro lado, pero que por diversos motivos tenemos un poco descuidadas.

8). Reservar tiempo para uno mismo. No debes olvidar que tras un largo periodo laboral sujeto a una serie de obligaciones, se debe dar paso a un periodo donde la máxima sea la autorrealización de la persona; para ello debemos dedicarnos tiempo.

9). Dedicarnos a nuestros hobbies y aficiones. El periodo vacacional es un excelente momento para llevar a cabo los hobbies y proyectos que durante el año no hemos podido realizar. Una oportunidad para sacar a relucir aquellas facetas de nuestra persona que hemos tenido relegadas.

10). Buenos propósitos. Las vacaciones es un periodo de desconexión, en el que toman valor aspectos de nuestra vida que teníamos un poco olvidados como la vida familiar o el ocio. Si conseguimos marcarnos unas pautas sólidas, y concienciarnos de que con organización todo tiene cabida, nos puede servir de entrenamiento para hacerlo también durante el resto del año.

Wu Wei: Aprender a fluir con la vida

 

 
Pasamos gran parte de la vida preocupados por cosas que nunca sucederán, culpándonos por situaciones que no podemos cambiar o desesperándonos por hechos que no llegan. De esta forma malgastamos una gran cantidad de energía mental y creamos estados emocionales negativos que, a la larga, nos alejan de nuestras metas y nos hacen sentir mal.
 
Sin embargo, existe otra manera de vivir, un estilo de vida mucho más sosegado que nos permite alcanzar nuestros objetivos con menos esfuerzo, manteniendo nuestro equilibrio emocional. La clave proviene de la filosofía taoísta, específicamente del concepto de Wu Wei.
 

La acción de la no acción

 
Uno de los conceptos más poderosos del taoísmo es el “wu-wei”, que significa, literalmente, inacción o no acción. Sin embargo, también se trata de uno de los conceptos más mal interpretados en Occidente ya que nuestra cultura prioriza la acción sobre todas las cosas.
 
Para comprender su esencia debemos profundizar en el sánscrito, en el que existen dos palabras bien diferenciadas para expresar dos ideas que a menudo intercambiamos: 
 
akarma = inaccion
akarmakR^it.h = sin hacer nada
 
Son dos conceptos diferentes, la inaccion es algo natural que no demanda esfuerzo. Al contrario, si pretendemos estar sin hacer nada tenemos que esforzarnos porque no es algo natural. Si nos imponemos la inmovilidad, si nos obligamos a estar sin hacer nada, no podremos relajarnos.
 
Por ejemplo, cuando algunas personas se sientan a meditar intentan no hacer nada y se esfuerzan por dejar la mente en blanco. Por eso les resulta tan difícil y abandonan esta práctica. Sin embargo, si dejaran a su mente fluir libremente, si tan solo permanecieran inactivas, se darían cuenta de que pueden lograr ese estado de relajación y tranquilidad que buscan rápidamente.
 
El Wu Wei propone precisamente aprender a fluir a través de la inacción. No se trata de permanecer inactivos, si necesitamos realizar algo, lo hacemos, pero en esa acción seguimos fluyendo. Se trata de un estado mental que nos permite saber cuándo debemos esforzarnos y cuándo es una pérdida de tiempo y energía.
 

La flor crece sin esfuerzo, de forma natural

 
Las flores crecen sin esfuerzo, de manera natural. Sin embargo, imaginemos por un momento que una flor desarrolla una conciencia similar a la nuestra. Es probable que comience a preocuparse por el proceso de floración que debe enfrentar. Quizá se preguntará de qué color serán sus hojas, si podría acelerar el proceso usando fertilizante, cuánto cuesta y si puede permitírselo o incluso se preguntará si será más bella y más grande que la flor que crece a su lado. Así, lo que es un proceso natural, podría convertirse en un auténtico trauma.
 
Obviamente, nosotros tenemos muchísimas más preocupaciones, y tomamos decisiones en base a los estados mentales que estas generan, en vez de centrarnos únicamente en los hechos. Esas preocupaciones, ideas preconcebidas y prejuicios son exactamente lo contrario de fluir. Cada vez que intentamos vislumbrar el futuro y nos preocupamos por lo que puede suceder, estamos yendo en contra del Wu Wei, lo cual significa que estamos gastando energía y que nos esforzamos por gusto.
 

No hacer nada, pero no dejar nada por hacer

 
El Wu Wei no promueve la inactividad sino hacer las cosas de forma espontánea y natural, sin agobiarnos con preocupaciones que nos conduzcan por caminos forzados. Este concepto no implica pereza, pasividad o dejar de hacer las cosas. De hecho, uno de sus principios más importantes afirma que “no hay que dejar nada por hacer” porque la idea es conquistar el mundo con menos esfuerzo.
 
Este concepto implica dos cambios de mentalidad esenciales:
 
1. Aprender a confiar en los acontecimientos
 
2. Aprovechar las circunstancias
 
No significa que no debemos tener metas y ambiciones, sino que no debemos convertirlos en una fuente de preocupación que nos arrebate la calma y el equilibrio emocional. Al contrario, debemos estar atentos para aprovechar las circunstancias propicias que nos permitan lograr esos objetivos con el menor esfuerzo posible, sin añadir una presión mental innecesaria.
 
De la misma forma, implica que cuando hemos terminado alguna tarea, no debemos pensar más en ella porque de esta manera nos mantenemos atados al pasado, mantenemos la mente ocupada y no somos capaces de ver las nuevas oportunidades cuando estas se presentan.
 
El Wu Wei es un estado mental de calma, en el que confiamos en nuestras capacidades y en el flujo de la vida. Significa mantener la serenidad incluso en los momentos más oscuros porque tenemos la certeza de que, antes o después, saldrá el sol.
 

¿Cómo aplicar el Wu Wei en nuestra vida cotidiana?

 
Por supuesto, al inicio es muy difícil aplicar el concepto de Wu Wei ya que estamos “programados” culturalmente para preocuparnos y desesperarnos. Sin embargo, si damos un paso a la vez, y lo hacemos de forma consciente, muy pronto podremos abrazar por completo esta filosofía de vida. 
 
– Aprender a no preocuparse. Aplica el viejo principio “Si tiene solución, por qué te preocupas. Si no tiene solución, por qué te preocupas”. No se trata de obviar los problemas sino de entenderlos en su justa medida y tomar las acciones pertinentes. En vez de preocuparte, algo que no te conducirá a nada, traza planes de acción ante las contingencias. Te sentirás mejor y más seguro.
 
– Aprender a confiar. Confía en el curso de la vida y en tus capacidades. Solo así podrás aprovechar las oportunidades cuando estas se presenten. Si no confías en ti, el temor al fracaso te hará fracasar. También debes aprender a confiar en el curso de la vida, muchas personas desaprovechan las oportunidades solo porque, inconscientemente, creen que no son merecedoras de ellas.
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10 principios básicos para una buena higiene del sueño

 

     

10 principios básicos para una buena higiene del sueño

 Varias claves para dormir como un bebé.

¿Te cuesta dormir últimamente? Pues piensa en todos los factores que intervienen a la hora de dormir plácidamente por la noche: la presión en el trabajo, los problemas con tu relación amorosa o tomar café después de media tarde, pueden ser motivos que dificultan que duermas bien.

No hay duda de que, en ocasiones, controlar todos los factores que influyen en la cantidad del sueño es complicado, pero es posible adoptar hábitos que permitan que duermas más y mejor. Esto es importante para tu salud, pero, además, también es necesario para estar lúcido y concentrado durante el día.

Higiene del sueño: ¿qué es?

La higiene del sueño es un conjunto de prácticas que se hacen necesarias para dormir bien. Cuando hablamos de conciliar el sueño por la noche no es sólo una cuestión de cantidad, sino también de calidad. Cómo duermes va a influir en tu rendimiento durante el día, en tu bienestar y en tu lucidez.

Las dificultades para dormir suelen encontrarse en la rutina diaria: horario laboral, hábitos antes de acostarte, estilo de vida, etc. Por eso, es importante que entiendas que el objetivo de la higiene del sueño es que te acuestes y te despiertes respetando un horario durante toda la semana. También es importante que pases en la cama el tiempo necesario, es decir, ni menos ni más. Esto puede variar entre individuos (pueden ser 6, 7 u 8 horas) por distintos motivos, como por ejemplo la edad.

Los 10 consejos para dormir mejor

Los consejos que se presentan a continuación te pueden ayudar a optimizar tu descanso nocturno, para que tu agudeza mental no se resienta, mantengas tu equilibrio emocional y tengas un nivel de energía idóneo durante la jornada. Así que, presta atención, porque estas recomendaciones van a afectar de manera positiva a tu bienestar.

1. Cuida el entorno

Es necesario crear un entorno adecuado para poder descansar y para no interrumpir el sueño durante la noche, porque las condiciones ambientales van afectar en gran medida al momento de descanso y la capacidad para quedarse dormido. Para aprovechar al máximo el descanso durante la noche, es necesario que duermas sobre un colchón cómodo, con una almohada adecuada, y en una habitación en la que te estés a gusto. En el momento de conciliar el sueño es aconsejable que haya poca luz, poco ruido y una temperatura agradable. Es altamente recomendable tener el televisor apagado.

Además, debes utilizar la cama sólo para dormir. ¿Qué quiero decir con eso? Pues que la cama no debería utilizarse para otras cosas, como por ejemplo, para jugar a la consola, para trabajar con el ordenador o para comer. Lo que sí que puedes hacer en la cama es tener relaciones sexuales, y, además, el sexo va a permitir que duermas mejor: después de llegar al orgasmo el cuerpo se relaja y favorece el poder conciliar el sueño.

2. Sigue un ritual para dormir

Si tienes dificultades para dormir, puedes probar con tener un ritual antes de acostarte. Por ejemplo, tomate un baño caliente con algo de música para relajarte y después tómate una infusión antes de irte a la cama.

También es importante que estés relajado en el momento de acostarte. Si acabas de hacer una actividad excitante, es conveniente encontrar ese estado idóneo de antes de dormir. Realizartécnicas de relajación puede ser útil para tranquilizarte y liberarte de las tensiones diarias.

3. Cuida tu dieta

La alimentación puede influir en nuestro sueño, ya que tanto el qué como el cuándo comemos pueden afectar a nuestro bienestar general y pueden ser un problema a la hora de ir a la cama. Una dieta equilibrada siempre será beneficiosa para nuestro organismo, pero, además, también es importante mantener un horario en cuanto a las comidas. La cena no debe ser pesada, pero tampoco se debe ir a dormir con hambre porque puede provocar que nos despertemos durante la noche en busca alimento.

Esto es distinto al Síndrome del Comedor Nocturno (NES), que puede estar causado por ansiedad,depresión o por una modificación de los patrones endocrinos, entre otros motivos. Si durante la mañana presentas anorexia matinal, es decir, prácticamente no comes; y durante el resto del día, hasta llegar la noche, ingieres pocas calorías, pero después te atiborras de comida, debes visitar a un especialista para tratar este problema lo antes posible.

4. No tomes estimulantes después de media tarde

El consumo de café está muy extendido en nuestra cultura, pero la cafeína estimula el cerebro e interfiere con el sueño. Consumirlo por la mañana puede ser una buena opción, pero el café, el té o la cola-cola no deberían consumirse después de media tarde, especialmente si eres sensible a sus efectos.

Es importante destacar que, a pesar de estas indicaciones, hay personas que pueden consumir productos como el café incluso justo antes de ir a la cama. Por desgracia, la mayoría de nosotros puede no tener tanta suerte. Por si acaso, mejor prescindir de los estimulantes si vemos que no conciliamos el sueño del todo bien.

5. Practica ejercicio físico

Hacer ejercicio físico de manera regular ayuda a las personas a dormir mejor. Sus efectos beneficiosos, sin embargo, dependen de la hora del día en que se efectúe el ejercicio y el estado físico general del individuo. Algunos expertos advierten que el ejercicio realizado por la mañana no afecta al sueño nocturno, e incluso ayuda a dormir mejor, pero si se lleva a cabo muy cerca de la hora de dormir y la intensidad de ejercicio es elevada, es probable que provoque alteraciones en el sueño.

Después de una sesión intensa de entrenamiento el organismo tarda hasta cuatro horas en recuperarse completamente: volver a la frecuencia cardíaca normal, volver a recargar los depósitos energéticos musculares, recuperar el equilibrio hídrico y en general, volver a un estado de reposo que nos permita el correcto descanso. Por otra parte, practicar poco ejercicio físico y llevar un estilo de vida sedentario puede provocar insomnio.

6. No abuses de la siesta

Son muchos los estudios que parecen indicar que echarse una cabezadita después de comer aporta muchos beneficios para la salud y la mente. Por tanto, dormir la siesta va a tener un efecto beneficioso en tu bienestar y puede aumentar tu estado de alerta, tu concentración, tu productividad, y va a mejorar tu memoria y tu capacidad de aprendizaje.

Pero para evitar que la siesta afecte a los patrones de sueño durante la noche y para evitar complicaciones a la hora de conciliar el sueño nocturno, es preferible no hacer una siesta demasiado tarde en el día. Lo ideal es una siesta corta, de unos 20 o 30 minutos como máximo. Si tienes problemas de sueño por la noche, tal vez debas evitar la siesta durante un tiempo.

7. Intenta no consumir alcohol antes de dormir

No bebas alcohol antes de dormir, porque si bien favorecerá que te duermas más rápido debido a su efecto depresivo, alterará las fases del sueño posteriores y provocará que te despiertes durante la noche, impidiéndote el descanso necesario y mermando la calidad del sueño.

8. Si no logras conciliar el sueño, levántate

Si en alguna ocasión no logras conciliar el sueño, levántate y realiza una actividad que te induzca al sueño, como puede ser realizar alguna técnica de relajación o leer un libro. Es mejor que no te quedes en la cama, pues aumentará tu ansiedad al ver pasar el tiempo. No realices sobreesfuerzos en este periodo, pues podría aumentar tu nivel de vigilia. También evita una iluminación elevada.

9. Acuéstate y levántate siempre a la misma hora

Tener un horario para dormirte y para despertarte permitirá a tu organismo dar comienzo a los procesos que desencadenarán el sueño con antelación, además de ayudarte a optimizar el reloj interno y, por tanto, la calidad del sueño. Si el horario laboral te lo permite, programa tus horas de sueño de manera realista para mejorar tu calidad de vida.

No se trata de tener una planificación estricta del horario de sueño, pero es importante que, por ejemplo, no te acuestes a altas horas de la noche si empiezas a trabajar temprano.

10. Despeja la cabeza

El estrés, las preocupaciones o el enfado por algo que haya ocurrido durante el día pueden interrumpir tu sueño. Si te ocurre esto, debes tomarte un tiempo lejos de la cama para laautorreflexión, pues esto te puede ayudar averiguar qué es lo que te ocurre y qué es lo que tienes que hacer para solucionarlo.

Si no puedes dejar de preocuparte y sientes que has perdido el control, necesitas aprender a manejar tus pensamientos. Por ejemplo, debes saber que es posible evaluar tus emociones y/o comprobar lo realistas que son tus pensamientos. El Mindfulness puede ser de gran ayuda para la correcta gestión emocional y el autoconocimiento, para mejorar tu autoestima y para adoptar una actitud positiva frente a las situaciones problemáticas que se pueden presentar en el día a día.

Puede ser que sea el estrés del trabajo o de la universidad lo que dificulta tu sueño. Aprender a manejar el tiempo puede ser efectivo para mantenerte calmado y relajado durante la noche. Igual necesitas solucionar temas más profundos, como tu autoestima o tu relación de pareja. En estos casos el insomnio puede ser síntoma de un problema más grave.

Importante: el insomnio, en ocasiones, puede ser síntoma de un trastorno psicológico

La higiene del sueño es efectiva cuando se realizan distintos hábitos a la vez. Si te acuestas siempre a la misma hora, pero consumes café por la noche, no cenas de forma liviana y tienes un estilo de vida sedentario, es muy probable que tengas dificultades para dormir.

Esto es interesante para prevenir los trastornos del sueño, pero si el problema ya está presente, tal vez necesites acudir al psicólogo. El insomnio, en ocasiones, es un síntoma de alguna psicopatología como la depresión o la ansiedad. En estos casos, además de seguir los 10 consejos para una buena higiene del sueño, también es necesario acudir a sesiones de psicoterapia.

 

Jonathan García AllenJonathan García Allen (Psicólogo de las organizaciones).

 

La mejor posición para dormir que ayuda a tu cerebro a eliminar las toxinas

La postura que adoptas al dormir puede tener repercusiones para tu salud. De hecho, no solo puede afectar tu columna vertebral, en especial la zona cervical, sino que también puede ayudar a tu cerebro a deshacerse de los residuos metabólicos que se producen a lo largo del día. La posición al dormir es un asunto serio que puede repercutir positiva o negativamente en nuestra calidad de vida.
 

El sueño es fundamental para limpiar los residuos cerebrales

 
Hace poco se descubrió la existencia del “sistema glinfático”, que suple el papel del sistema linfático en el cerebro. Investigadores de la Universidad de Rochester hallaron que cuando dormimos, nuestro cerebro se encarga de deshacerse de los subproductos de la actividad neuronal que se acumulan durante la vigilia. Elimina residuos como la proteína beta-amiloide, que es la responsable del Alzheimer y otros trastornos neurológicos.
 
En práctica, en nuestro cerebro existe una especie de sistema de tuberías en los vasos sanguíneos que permite al líquido cefalorraquídeo eliminar los residuos incorporándolos al sistema circulatorio. Estos terminan en el hígado, que elimina las sustancias nocivas de la sangre.
 
Lo curioso es que el sistema glinfático es casi diez veces más activo durante el sueño. De hecho, mientras dormimos la cantidad de energía que consume el cerebro no disminuye drásticamente, como cabría esperar. Además, estos neurocientíficos descubrieron que durante el sueño las células del cerebro se encogen en un 60%, lo que les facilita eliminar los residuos de forma más eficaz.
 
Esa contracción permite crear más espacio entre las células, por lo que el líquido cefalorraquídeo puede eliminar con mayor facilidad los residuos a través del tejido cerebral. Al contrario, cuando estamos despiertos las células del cerebro se expanden, restringiendo el flujo del líquido cefalorraquídeo.
 

Dormir de lado permite que el cerebro elimine con mayor facilidad los residuos

 
Ahora un nuevo estudio realizado en la Stony Brook University ha descubierto que todas las posiciones que asumimos al dormir no son igualmente beneficiosas para eliminar los desechos del metabolismo cerebral. En el experimento se analizaron tres posiciones: de lado, boca arriba y boca abajo. A la vez, se monitorizó la filtración de líquido cefalorraquídeo a través del cerebro. Los análisis desvelaron que el sistema glinfático era mucho más eficiente cuando se adopta una posición lateral. De hecho, esta postura es la más natural, incluso en los animales.
 
Por tanto, lo mejor es dormir de lado, un hábito que nos ayudaría a reducir las probabilidades de desarrollar enfermedades neurológicas como el Alzheimer. Aún así, es recomendable que no duermas toda la noche de un solo lado, sino que cambies de derecha a izquierda. De hecho, se ha encontrado que quienes suelen dormir siempre del mismo lado tienen mayores probabilidades de desarrollar túnel carpiano en la mano que queda debajo, sufrir dolor en el hombro apoyado, tener más infecciones en el oído que queda aplastado contra la almohada y perder más visión en el ojo que queda contra la almohada.