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7 buenas razones para ir al psicólogo

La decisión de pedir ayuda no siempre es fácil, sobre todo porque a veces pensamos que significa reconocer un fracaso o debilidad. Pedirle ayuda a un psicólogo es aún más complicado porque se le suman los estereotipos que existen sobre la salud mental. Sin embargo, lo cierto es que solicitar ayuda es un acto de coraje y madurez.
 
Aún así, normalmente la decisión de acudir al psicólogo es un proceso en el cual la persona va tomando conciencia de su estado y su malestar, se da cuenta de que el paso del tiempo no es el bálsamo que esperaba y comprende que necesita apoyo para lidiar con esa situación. 
 
De la misma manera en que no tiene sentido soportar un dolor de muelas, tampoco tiene sentido aguantar el dolor emocional. Es importante que comprendas que no siempre tienes que enfrentar todo tú solo. En muchos casos, el paso del tiempo no es bálsamo suficiente y no sirve para curar la herida sino tan solo para añadir capas de resentimiento, odio y frustración. 
 
De hecho, considera que las emociones reprimidas, antes o después salen a la luz. Los sentimientos y los traumas que no se expresan se acumulan en el inconsciente y, cuando confluyen ciertas condiciones, terminan explotando. En otros casos se traducen día tras día en patrones de pensamientos y comportamientos negativos que constituyen un obstáculo para tu felicidad y dañan tus relaciones interpersonales.
 
Además, no solo se acude al psicólogo cuando te sientes mal y la situación te desborda. Hay psicólogos en Madridespecializados en coaching que te pueden ayudar a tomar una decisión importante en tu vida, profundizar en tus necesidades y tener una visión más clara de la vida que deseas. Estos profesionales también pueden ayudarte a darle un vuelco a tu vida, a conseguir tus metas, a mejorar tus relaciones de pareja o simplemente a tener mayor autoestima y confianza en ti mismo.


El psicólogo no resuelve los problemas, te ayuda a encontrar la solución

 
1. Tener un espacio solo para ti. Muchas personas anteponen las necesidades de los demás a las suyas, ya sea porque se trata de sus hijos, los padres o la pareja. Sin embargo, relegarse siempre a un segundo plano pasa una gran factura desde el punto de vista emocional que puede generar sentimientos de soledad y vacío, a pesar de que estés rodeado de gente. Acudir al psicólogo es una forma de cuidarte y dedicarte atención, es como ir a un spa o darse un masaje, es un mensaje que te envías a través del cual indicas que te preocupas por ti y que eres importante. En la consulta tendrás tiempo solo para ti, para hablar de tus problemas, preocupaciones y/o sueños.
 
2. Comprender realmente qué te sucede. A veces las emociones toman el mando y nos impiden pensar con claridad, nos bloquean o nos impulsan a tomar decisiones que en otros momentos no habríamos siquiera considerado. En esos momentos podemos sentirnos confundidos, perdemos la brújula. Un psicólogo puede ayudarte a encontrar el camino y buscar explicaciones a lo que te pasa. De hecho, muchas personas se sienten aliviadas automáticamente cuando encuentran una explicación a los síntomas que han venido experimentando, es como si todo cobrará sentido y les resulta más fácil aceptarlo. Hablar de tus preocupaciones te ayuda concientizar muchos detalles que habías pasado por alto. Hablar clarifica tu mente, te hace dueño de tus sentimientos, te alivia y te permite tomar mejores decisiones.
 
3. Ser escuchado sin que te juzguen. El psicólogo te escuchará sin realizar juicios de valor, sin aplicar estereotipos ni etiquetas. Una sesión de terapia es un espacio en el que puedes hablar de todo sin temor a ser juzgado o criticado. De hecho, aunque no somos plenamente conscientes de ello, de vez en cuando necesitamos una dosis de aceptación incondicional que nos permita reequilibrar nuestra autoestima. El psicólogo no solo escuchará tus problemas sino que le prestará atención a tu lenguaje extraverbal y a tus emociones, no te examinará para evaluarte en términos de “bueno o malo” sino que intentará comprenderte para poder ayudarte. 
 
4. Obtener un punto de vista más global y objetivo. El psicólogo no va a opinar sobre tus valores o experiencias catalogándolas como “justas o erróneas”, tan solo te brindará un punto de vista profesional sobre lo que está sucediendo. Te ayudará a buscar una explicación, para que comprendas qué te sucede y puedas encontrar la mejor solución para ti. Como este profesional no está involucrado emocionalmente en la situación, podrá brindarte una perspectiva más amplia y objetiva sobre el problema. De esta forma, podrás tomar conciencia de los factores que te impiden avanzar y te hacen sentir mal. 
 
5. Conocerte mejor y comprender a las personas. La psicoterapia no solo te permitirá conocerte mejor sino que también te ayudará a comprender a las otras personas. A medida que profundizas en tus sentimientos, puedes ser más empático con los demás y entender los motivos de sus comportamientos. De hecho, cuando tenemos pensamientos negativos y no los procesamos, estos se convierten en una madeja de suposiciones que nos impide ver el mundo tal cual es. Cuando logras apartar esas expectativas ilusorias y creencias irreales, no solo te conoces mejor sino que puedes comprender con mayor facilidad las intenciones y motivos de los demás.
 
6. Aprender a gestionar tus emociones, pensamientos y comportamientos. La Psicología es una ciencia basada en años de experimentación y estudios científicos, con un arsenal de técnicas destinadas a aliviar determinados síntomas o ayudarte a conseguir tus metas. Un psicólogo te ayudará a identificar y cambiar los pensamientos disfuncionales que te hacen sentir mal, te enseñará a gestionar mejor tus emociones y a eliminar los hábitos negativos, poniendo en su lugar hábitos más saludables. Vale aclarar que el psicólogo no tiene una varita mágica para resolver todos tus problemas, pero te brindará técnicas y estrategias que puedes poner en práctica para que tú mismo puedas solucionar esos conflictos.
 
7. Desarrollar habilidades de solución de conflictos. Los conflictos forman parte de la vida cotidiana, así como los problemas. Por eso, los psicofármacos no son una solución definitiva sino tan solo un parche en una herida que continuará sangrando. Al contrario, la psicoterapia te ofrece herramientas útiles que no solo te permitirán resolver los problemas actuales sino también los que puedan aparecer en el futuro. La psicoterapia está orientada a desarrollar habilidades que te permita lidiar con el día a día, reconociendo en primer lugar tus emociones y creencias erróneas y, en segundo lugar, reflexionando sobre ellas y cambiándolas. Y es que la Psicología no solo tiene un carácter curativo sino también preventivo.

10 mitos (falsos) sobre las enfermedades mentales

MENTAL HEALTH

 

El cerebro es el centro de nuestro ser. Nuestras vidas adoptan la forma que tienen según nuestras percepciones. Nuestros pensamientos son los que dan lugar a los sentimientos. En el centro de nuestro pensamiento está nuestro cerebro y el cuerpo al que este controla. El cerebro controla todos los órganos de tu cuerpo. La interdependencia y la interacción de nuestros órganos y sistemas son los que nos hacen ser quien somos a nivel físico. Pero, en ocasiones, este equilibrio cuerpo-mente se tuerce.

Los cambios de humor, los arrebatos emocionales, los trastornos del sueño, los cambios en el comportamiento, la pérdida o el aumento del apetito, los pensamientos suicidas, etc. son algunos de los signos más comunes que indican que algo va mal. A veces, los síntomas pueden extenderse hasta llegar a las alucinaciones, los delirios y la paranoia. La mayoría de nosotros somos conscientes de que hay muchos tipos de enfermedades mentales: desde la depresión hasta el trastorno bipolar pasando por la ansiedad y la esquizofrenia. Pero la mayoría de nosotros no nos damos cuenta de que se pueden tratar con el tratamiento profesional adecuado (de psiquiatras, consejeros, terapeutas ocupacionales) y de que la mayoría de los que las padecen pueden llevar unas vidas llenas y productivas. La estigmatización y los mitos sobre las enfermedades mentales son los que se interponen en el camino de la búsqueda de un tratamiento crucial a tiempo. Estas son algunas de las ideas equivocadas sobre las enfermedades mentales.

Mito 1: los niños no suelen tener problemas de salud mental

Esto no es cierto. Los problemas de salud mental y los signos de advertencia tempranos no son inusuales en los niños. En el colegio y en casa hay que estar alerta y actuar rápidamente cuando un niño muestra un comportamiento que no es propio de él, ya que un diagnóstico temprano puede aumentar significativamente la eficacia del tratamiento e incluso llevar a una recuperación completa.

«Los medios de comunicación y el cine tienden a divulgar mucha información equivocada sobre los enfermos mentales. La concienciación sobre las enfermedades mentales es algo que les debemos a ellos y que nos debemos a nosotros mismos».

Mito 2: la gente con problemas de salud mental es violenta y peligrosa

La gran mayoría de las personas con problemas de salud mental no son violentas en absoluto. Si no me crees, puede que este estudio te convenza. A pesar de la percepción generalizada de que la mayoría de las personas que padecen enfermedades mentales son peligrosas, en Reino Unido solamente se asocian con enfermedades mentales de 50 a 70 casos de asesinato al año. Si comparas esa cifra con la de población con enfermedades mentales -siete millones de personas-, el porcentaje es minúsculo. De hecho, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría ha dejado claro que «la mayoría de la gente violentano padece enfermedades mentales». Si acaso, es más probable que los sufridores de alguna enfermedad mental sean las víctimas de un crimen que los perpetradores. Los medios de comunicación y el cine tienden a divulgar mucha información equivocada sobre los enfermos mentales. La concienciación sobre las enfermedades mentales es algo que les debemos a ellos y que nos debemos a nosotros mismos.

Mito 3: muchos trastornos de salud mental son consecuencia de los pensamientos y las acciones de uno mismo

Aunque es cierto que el estrés y la ansiedad son consecuencia de los pensamientos y los actos de uno mismo, estos no son necesariamente los causantes de los problemas de salud mental. Pueden ser los detonantes a veces, o incluso las consecuencias de una enfermedad causada por factores que vienen determinados por la genética o la química cerebral. Los eventos traumáticos o que conllevan mucho estrés, como un divorcio o la muerte de un ser querido, también pueden ser el detonante de una enfermedad mental. Normalmente, las enfermedades mentales son consecuencia de una combinación de muchos factores biológicos, sociales y ambientales.

Mito 4: los problemas de salud mental son de origen puramente biológico o genético

Aunque es cierto que los estudios más recientes indican que muchas enfermedades mentales tienen una base genética, también se sabe que los factores ambientales desempeñan un papel principal a la hora de determinar quién acaba desarrollando un trastorno. Según este estudio, aunque puede que algunas personas sean más susceptibles a desarrollar una enfermedad mental como la depresión, es posible que lleven una vida perfectamente feliz si están expuestos al ambiente adecuado.

Echa un vistazo a este artículo sobre el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

 
 

Mito 5: las enfermedades mentales son básicamente intratables

Se ha avanzado mucho en el campo de la psicofarmacología y hay medicamentos que ayudan con muchas enfermedades mentales. Muchos individuos tienen respuestas positivas a medicamentos para la depresión, para trastornos maníacodepresivos e incluso para la esquizofrenia. Por supuesto, deben ser prescritos y controlados por un profesional. Algunas personas no necesitan medicación y mejoran solamente con terapia psicológica, que es un procedimiento en el que también estamos viendo innovaciones. Aquí puedes leer más acerca de tratamientos para enfermedades mentales. No olvides que los cambios en el estilo de vida pueden mejorar tu pronóstico.

Mito 6: la terapia psicológica no vale para los niños ni para sus problemas

Debido a la estigmatización y a la desinformación generalizadas, mucha gente se resiste a llevar a sus hijos al psicólogo. De la misma manera, rara vez consideran ir al psicólogo ellos mismos para que les ayuden a entender mejor a sus hijos, desgraciadamente. La terapia psicológica ayuda a entender y a manejar los comportamientos irracionales y disfuncionales que los padres han observado en sus hijos. Un profesional puede ser capaz de diagnosticar cualquier condición subyacente y proporcionar un tratamiento a tiempo (y, por lo tanto, más eficaz). La terapia ayuda a los padres a comprender los factores de riesgo y los traumas que afectan a sus niños pequeños o a sus hijos adolescentes y a desarrollar una mejor relación con ellos. Además, los hijos también pueden beneficiarse de tener un espacio terapéutico en el que compartir sus preocupaciones y miedos.

Mito 7: si buscas tratamiento, acabarás en el hospital

Es difícil deshacerse de la imagen de las camisas de fuerza y las paredes acolchadas, gracias a las representaciones culturales del tratamiento psiquiátrico. En primer lugar, tener una enfermedad mental no implica necesariamente locura o demencia. Simplemente significa que tienes un problema, quizá uno serio, pero te pueden ayudar con él. Si estás extremadamente ansioso o deprimida o ves que tienes un mal comportamiento, lo mejor es buscar el apoyo de la familia y empezar con un tratamiento. La hospitalización solo es necesaria en casos extremos, o si eres un peligro para ti mismo o para los demás.

«Tener una enfermedad mental no implica necesariamente locura o demencia. Simplemente significa que tienes un problema, quizá uno serio, pero te pueden ayudar con él».

Mito 8: las personas con tendencias suicidas no están cuerdas y necesitan que se les interne de inmediato

Las personas con estas tendencias necesitan una terapia adecuada y no deberían ser tratadas como si estuvieran locas. Hay muchas factores que pueden causar reacciones como la depresión, el trastorno bipolar o el estrés extremo. Si no se tratan a tiempo, pueden acabar en la trágica pérdida de una vida. Antes de juzgar precipitadamente es importante informarse sobre las señales de advertencia del suicidio e intervenir de una forma apropiada.

Mito 9: los problemas de salud mental pueden tratarse dentro de la familia

El miedo a la estigmatización lleva a la gente a intentar esconder sus propios problemas o los de los miembros de su familia. Aíslan al que sufre el problema del mundo exterior y piensan que le están ayudando. Lo que en realidad están haciendo es perder un tiempo que podría invertirse en conseguir el apoyo psicológico y la ayuda médica apropiados. Posponer el tratamiento siempre es mala idea. Hay profesionales preparados para ayudarte. Deja que te ayuden.

Mito 10: los beneficios del ejercicio y de la dieta para la salud mental están sobrevalorados

Según investigaciones médicas, los factores relacionados con el estilo de vida, como seguir una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente, pueden reducir el riesgo a desarrollar depresión. Puedes ayudar tanto a tu cuerpo como a tu mente siguiendo una dieta sana que consista en proteínas, vitaminas, minerales, carbohidratos y grasas de origen natural. Además, el ejercicio, el yoga y la meditación son herramientas excelentes para mantener la mente sana y minimizar los riesgos para la salud mental.

Deja que tu ser se concentre y que el estrés y las tensiones se neutralicen.

Este artículo fue publicado originalmente en la edición india de ‘The Huffington Post’ y ha sido traducido del inglés por Lara Eleno Romero

Tipos de Psicólogo: conocer los Campos de la Psicología

Una vez que tengamos decidido ponernos en manos de un psicólogo para que nos ayude o nos oriente en la resolución de nuestros problemas, lo siguiente que debemos preguntarnos es por la modalidad otipo de psicólogo por la que vamos a decidirnos, siendo esto valido tanto para el psicólogo presencial como para el psicólogo online.

Tipos de Psicólogos: Psicólogo Clínico
Tipos de Psicólogos: Psicólogo Clínico

La psicología es una disciplina en la que trabajan numerosas corrientes y especialidades, por lo que tenemos muchos profesionales diferentes. La realidad es que existen distintas y numerosas especialidades dentro de la psicología, como lapsicología educativa, la psicología forense, o lapsicología clínica. Por lo tanto, tenemos que tener claro que tipo de profesional necesitamos para poder buscarlo, contactarlo y contratarlo.

Nos interesa mucho conocer los distintos campos de la psicología, para poder luego elegir el psicólogo online o presencial que mejor se adapte a nuestras necesidades.

 Para ello, vamos a clasificar a los psicólogos siguiendo tres criterios diferentes, y profundizaremos en cada una de las categorías para distinguir todos los tipos de psicólogos. Los tres criterios de clasificación de los psicólogos van a ser:

  • Según campo de la psicología que trabaje
  • Según el público o sector al que se dirija y en el que tenga experiencia
  • Según el tipo de terapia o tratamiento que aplique.

Veamos a continuación cada uno de los tipos:

1) Según el Campo de la Psicología 

En este caso, nos vamos a centrar en la especialidad del psicólogo, en cual es su formación, en que campo de la psicología ha trabajado y trabaja habitualmente. Entoces el psicólogo que trabaje en cada uno de esos campos será un especialista en el mismo y podremos así elegir el profesional más adecuado según lo que esperemos de él.

Las principales ramas de la psicología son las siguientes. Las dos primeras son las que te van ser de mayor utilidad (salvo casos muy particulares o que quieras dedicarte profesionalmente a la psicología)

  • Psicología General: estudia como se comportan los individuos, sus procesos afectivos e intelectuales y su sistema psíquico en general. 
  • Psicología Clínica: La psicología clínica es la que trata acerca del diagnóstico y del tratamiento y la resolución de los problemas o trastornos psicológicos, o relacionados con la conducta y con las relaciones con otras personas que tienen caracterísiticas que se salen de lo normal. Lo que hace el psicólogo clínico es sobre todo centrarse en el diagnóstico y el tratamiento de dichos problemas y trastornos mediante terapia y otros métodos. Se trata de un campo de trabajo bastante amplio, ya que afecta a un gran número de estos trastornos y problemas. En nuestro site puedemos encontrar una lista de casos en los que necesito un psicólogo, la mayoría de los cuales los trata el psicólogo clínico.
  • Psicología Experimental : en ella se utilizan técnicas de laboratorio, técnicas empíricas que estudian el comportamiento de los individuos.
  • Psicología Cognitiva  estudia determinados fenómenos psíquicos como pueden ser la percepción, la inteligencia, la capacidad de aprender, de resolver problemas, de pensar o de recordar; incluso la capacidad de sentir estaría estudiada en este campo.
  • Psicología Evolutiva: Psicología evolutiva o del desarrollo humano. Los psicólogos denominan desarrollo al cambio psicológico que se da a lo largo de la vida, y los psicólogos que este área estudian se centran en el desarrollo mental y físico del individuo a lo largo de las distintas etapas en las que se desarrolla su vida y su crecimiento.
  • Psicología de la Personalidad: se encarga de estudiar lo que nos caracteriza como individuos diferenciados, para saber como funciona y como puede actuarse sobre la personalidad. Se centra en aspectos propios de la personalidad del individuo como la alegría o la tristeza, la agresividad o la calma, la sociabilidad o la independencia, la autoestima, la soberbia, el egoismo o la ambición, entre otros muchos aspectos.

Este es un criterio muy teórico. Esta bien que lo conozcas, saber en general a que campo de la psicología se dedica un psicólogo en concreto. Pero a la hora de tomar una decisión sobre a qué psicólogo dirigirte, casi siempre te vas a encontrar con Psicólogos Clínicos o Psicólogos Generales (tal vez también con conocimientos en la Psicología de la Personalidad), por lo que los siguientes criterios te van a ser más útiles para decantarte por uno u otro profesional..

 2) Según el sector, público al que se dirija, o actividad profesional

Esto va a serte bastante más útil. Aquí vamos a ver los ditintos tipos de psicólogos según su orientación profesional, según a que colectivos se dirigen, según a que sector se dirigen:

  • Psicología General y Clínica: Englobaría a los profesionales ya vistos anteriormente (psicólogo general y psicólogo clínico), que atienden de forma genérica a todo tipo de «pacientes» para ayudarles con sus problemas y trastornos. Es el concepto de psicólogo más extendido y el que más te vas a encontrar. Su principal función es la de diagnosticar y tratar todo tipo de problemas sicológicos en general. Es el psicólogo por antonomasia, pero no el único.
  • Psicólogo infantil: Es el profesional que trata los mismos problemas que el caso anterior (psicólogo clínico o general) pero enfocados a individuos de corta edad (níños y pre-púberes) Es una psicología muy general, abarca un amplio rango de posibles problemas psicológicos, pero que afectan a un público de corta edad. Matizando las edades también podríamos hablar del psicólogo juvenil y de la psicología en la adolescencia
  • Orientador Educativo: a través de la Psicología Educativa se relacionan dos campos de estudios, como su propio nombre indica: la psicología y la educación. La psicología educativa se centra en los procesos implicados en el aprendizaje de los individuos y en los roles que sempeñan los actores del entramado educativo que ejercen algún tipo de influencia en la enseñanza y el aprendizaje. Así pues psicólogo de la educación suele trabajar habitualmente en los centros educativos (colegios, escuelas, instititutos, liceos, universidades, y centros formativos en general) o en unidades específicas de orientación educativa. También interviene en las distintas actividades psicológicas que tengan algún tipo de influencia sobre el aprendizaje o que sean consecuencia de el mismo. Trata trastornos específicos que puedan afectar al aprendizaje (por ejemplo la dislexia…)
Psicología Organizacional, Industrial o Laboral. Recursos Humanos
Psicología Laboral: motivación de empleados
  • Psicólogo Organizacional / Industrial, laboral, o de Recursos Humanos: en  el control y organización de empresas y entidades, recibe el nombre de recursos humanos la totalidad del conjunto de los trabajadores o participantes en dicha organización. Lo más habitual es que este nombre se extienda a denominar específicamente al personal dedicado a controlar y organizar a dichos trabajadores. El papel del psicólogo es fundamental en este campo: desde la determinación de los perfiles adecuados para cada puesto de trabajo y la selección de personal, hasta el control del ambiente laboral y las relaciones y reacciones de los empleados, la capacitación de ellos y hasta la motivación de los mismos
  • Sociólogo: Los psicólogos sociales tratan especialmente las relaciones interpersonales, las habilidades sociales, y son expertos en aspectos como el liderazgo, la psicología grupal, la cohesión, el efecto de las modas y tendencias etc. También se enfocan a problemas sociales de las comunidades en su campo de trabajo, y explican y trabajan habitualmente con aspectos relacionados con la marginación, las tribus urbanas, la segmentación social, el racismo y la xenofobia, etc…
  • Sexólogo: la psicología sexológica es aquella en la que trabajan los psicólogos especializados en diagnosticar y tratar los trastornos que afectan a las relaciones íntimas de las personas (problemas tales como la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, la frigidez, etc…) que no tiehnen un origen físico sino psicológico. 
  • Orientación familiar y de pareja: El psicólogo especializado en orientación familiar se enfoca a los problemas derivados de la vida en pareja, la convivencia, y el establecimiento de una unidad familiar, sus normas y la interrelacioón entre los individuos que componen la misma. En este caso la misión del psicólogo es orientar a las personas para que sepan canalizar su relación familiar, y establecer unas pautas de convivencia que satisfagan las necesidades de todos los individuos y permitan la coexistencia en la misma unidad familiar. Algunos psicólogos, dentro de este área, están especializados en terapia de pareja  (que ayuda a las parejas a comprenderse, conocerse, respetarse, darse uno a otro su lugar y así sacar a flote su relación; la terapia de pareja está muy extendida pues muchas parejas en el mundo atraviesan alguna vez problemas y solicitan sus servicios)
  • Psicólogo Forense: el trabajo de la psicología judicial está enfocado al diagnóstico, intervención y tratamiento en entornos tanto judiciales como puedan ser penitenciarios. En los juicios realizan los peritajes necesarios en los juicios (a victimas o acusados, en los que dictaminan acerca de la responsabilidad en la comisión de delitos, sobre el estado mental o emocional de acusados, víctimas y testigos, valorar la verosimilitud de los testimonios y la intencionalidad de los hechos). En las prisiones ayudan a los reclusos para su reinserción en la sociedad, apoyan a los familiares de los presos yrealizan dictámenes necesarios para la obtención o no de beneficios penitenciarios.
  • Psicólogo del Deporte: La psicología del deporte se centra en el estudio metódico de los procesos psicológicos que están presentes en la práctica del deporte activo y competitivo (sea profesional o no) y que afecten el rendimiento del deportista. Afronta diversos aspectos que afectan a la fortaleza mental deportista, como especialmente es la motivación, pero también otros como la autoestima, la presión ambiental, la necesidad del éxito, la ansiedad,la ambición, etc…

Lo normal es que para la mayor parte de los problemas que tengamos en la vida normal acudamos al psicólogo clínico o generalista; pero si nuestra problemática cae en algunos de los campos particulares que se especifican más arriba, podemos dirigirnos al profesional especialista en ese campo en concreto.

 3) Según el tipo de terapia que aplique

En el caso de la psicología clínica, que quizás es la que más nos interesa porque es la rama de la psicología que estudia los problemas emocionales de las personas y es la que nos va a abrir vías para resolverlos (que es nuestra principal preocupación en este momento), podemos encontrar diferentes tipos de terapia. Esto se debe a que dentro de la psicología clínica hay distintas corrientes, y dentro de cada una de ellas podemos encontrar a distintos profesionales de la psicología. Veamos las principales:

  • Psicoanálisislos psicoanalistas buscan el origen de los problemas en el subsconciente. Hacen aflorar preocupaciones y traumas de las personas que muchas veces éstas no saben siquiera que existen. Es decir, su filosofía es la de ahondar hasta encontrar la verdadera raíz del problema, hacerla aflorar, y que el paciente sea consciente de dicho origen, lo que le ayudará a corregir el problema. Es una teoría muy discutida por no haer sido demostrada empíricamente.
  • Terapia Conductista: lpsicología comportamental no se interesa por el origen del problema, sino que los resuelven enseñando y practicando nuevas conductas que anulen y hagan desaparecer las conductas problemáticas anteriores.  En su favor puede dedcirse que es mucho más pragmática que el psicoanálisis, ya que busca resolver los problemas sin darle más vueltas a los mismos. En su contra, no corta de raíz como hace el psicoanálisis.
  • Psicología Sistémica: trata acerca de la comunicación como fuente de todos los problemas y de las soluciones. Se centra en los conjuntos de personas, en las relaciones entre ella, y en la mejora de la comunicación para la resolución de los conflictos. De mucha aplicación en los problemas familiares o en la terapia de pareja.
  • Psicología Evolutiva: considera la evolución de cada persona como independiente, por lo que busca en los cambios y el crecimiento que ha ido sufriendo una persona para analizar las consecuencias de dicha evolución.
  • Teoría de la Gestalt: consiste en ignorar el estudio de todo lo acontecido en la historia de las personas y pensar únicamente en el futuro, básandose en la percepción propia de la persona.
Psicología del Deporte
Psicología del Deporte: Gestión y Motivación de Grupos

Las dos corrientes más extendidas son las dos primeras, si bien la tercera se aplica mucho en terapia de pareja y en orientación familiar. También hay muchos profesionales que conocen y aplican varias disciplinas a la hora de tratar a un paciente, según la problemática de cada una de las personas.

Lo importante de todo esto es que podemos y debemos estar al corriente de los tipos de terapia o de los campos de la psicología que abarca el terapeuta que escojamos. Este es el principio fundamental que debemos aplicar: elegir primero al tipo de psicólogo que más nos interese, que aplique el campo de la psicología más afín a nuestra problemática, y posteriormente seleccionar la modalidad (psicólogo presencial o psicólogo online) y el profesional en concreto que nos va a atender. 

A ese respecto, además de todo lo anterior, también podemos recomendar a quien busque la contratación de servicios de psicólogo o psicóloga online, podéis contactarnos a través del formulario de la esquina superior derecha si necesitáis ese tipo de recomendaciones.

Pautas para que tu hijo alcance el mayor rendimiento en el colegio

 

¿Sabes que legumbres y pescado favorecen la concentración? ¿y que hay que descansar 10 minutos por cada hora de estudio?

Pautas para que tu hijo alcance el mayor rendimiento en el colegio

ABC FAMILIA / MADRIDI Día 05/05/2015 – 03.01h

Cualquier padre siempre quiere que sus hijos obtengan el mayor rendimiento escolar, pero aunque no sea así que, por lo menos, mejoren un poco sus resultados o que las tareas sean más llevaderas. Los niños, por su parte, necesitan principalmente organización y equilibrio en su día a día. En la mayoría de los casos, ellos no son capaces de conseguirlo por sí mismos, por ello deben ser los adultos los que les marquen las pautas adecuadas.

«Dependiendo de la edad, la exigencia va aumentando, así como el volumen de estudio —indica Ana Herrero, psicóloga del Colegio Brains—. Llo más recomendable es que el niño comience a seguir unas pautas desde el inicio de su etapa escolar». Si se llevan a acabo desde edades tempranas, el alumno adopta estas pautas de manera natural y no se concibe como una obligación y, por tanto, los resultados serán más positivos.

Para lograr este cambio, los progenitores deben guiar, supervisar e incentivar estos hábitos. Pero ¿cómo deben actuar? «Con paciencia asegura la psicóloga—, ya que estos cambios requieren su tiempo pero con esfuerzo es posible conseguirlo. La implicación y motivación de los padres será un aspecto crucial. Ejemplificar con su comportamiento es la manera más efectiva, ya que los niños buscan ser el reflejo de sus padres».

Las cinco pautas para conseguir éxito en los resultados escolares.

1. Mantener una rutina diaria. Los niños precisan de unas pautas que otorguen un orden y unos límites en su día a día. Esta rutina debe incluir tiempo para el repaso de lo aprendido en el aula, preparar la mochila para el día siguiente, jugar o desarrollar otras actividades lúdicas y, además, una hora fija para irse a la cama.

2. Alimentación. No saltarse nunca el desayuno, ya que es la comida más importante del día y debe suponer aproximadamente el 20% del aporte calórico total diario. Por otro lado, hay que apostar por una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras, legumbres y pescado, ya que favorecen la concentración, la memoria y el rendimiento.

3. Descanso: La falta de sueño puede provocar problemas de atención. Diez horas es el tiempo de descanso necesario para un niño, aunque depende de la edad y las necesidades de cada uno.

4. Realizar otro tipo de actividades. Es importante que los niños realicen actividades de carácter lúdico que aporten otro tipo de valores en su educación. La práctica de un deporte tiene grandes beneficios a nivel físico y mental y, además, genera grandes valores como el esfuerzo y el compañerismo. Por su parte, las actividades artísticas, como la música, mejora las habilidades mentales del alumno.

5. Organización correcta del estudio. Antes del comenzar con el estudio, es necesario tomarse cinco minutos para la organización de las asignaturas impartidas ese día. Además, para mantener el rendimiento, es recomendable realizar una pausa de 10 minutos por cada hora de estudio. Subrayar o realizar esquemas, resúmenes, mapas mentales o utilizar reglas nemotécnicas, son técnicas que ayudan a asimilar mejor conceptos.

Psicología gay: sobre lo que no es la diversidad sexual y su relación con la psicología

 

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Psicología gay

Sobre lo que no es la diversidad sexual y su relación con la psicología

En términos generales, la psicología se encarga del estudio de la conducta humana para la comprensión de la misma y su predicción. Esto la puede encasillar en procesos de condicionamiento y una premisa que está bien que se apoye en la evidencia científica, pero sin llegar al reduccionismo, que en cualquiera de sus ámbitos no es muy adecuado.

La psicología es tan amplia como la complejidad del ser humano, ni qué decir de la sexualidad. Aquínos encontramos con la diversidad sexual, enmarcada en un abanico muy variado lleno de matices. Por tanto, más allá de imposiciones, ya sea por la cultura, la sociedad y la religión especialmente. Posiblemente cuando escuchamos hablar de diversidad sexual pensemos vagamente o exclusivamente enhomosexualidad, pero se encuentran muchos otros aspectos implicados. En lo que hace referencia a la homosexualidad, mucho es lo que se dice de lo que se cree saber que es, pero se habla muy poco de lo que no es.

Entonces, a qué nos referimos exactamente: ¿psicología gay o la psicología relacionada con la diversidad sexual? La diversidad sexual, por tanto, contempla la orientación afectiva y sexual más allá de la heterosexualidad, que nos viene dada por los parámetros construidos por nuestra sociedad de acuerdo al género y su directa correspondencia. Todo esto, como si de un dogma se tratase, sin tener en cuenta sus posibles variantes. Negando cualquier opción que se oponga a la heteronormatividad. Nos encontramos con una poca flexibilidad que no tiene en cuenta componentes como el biológico, que se hace factible junto con el ambiente en la persona, sino los impuestos por el hombre a su parecer. Otro punto a tener en cuenta es la afectividad, puesto que todos y todas sentimos la necesidad de amar y ser amados, esto en cuanto a una relación de pareja se refiere. Entonces la inclinación pasa a denominarse como la orientación afectiva-sexual, pueden ir juntas o separadas, lo cual se expresa con la atracción.

La homosexualidad, por consiguiente, será la inclinación afectiva y/o sexual por personas del mismo sexo, independientemente del género, la identidad, el rol y su correspondiente expresión. A menudo nos podemos encontrar con la sigla LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales). Estas iniciales engloban la diversidad sexual o la mal llamada minoría sexual, razón por la cual se le da una connotación de estigma, pero que para nada tiene por qué ser siempre así. Curiosamente, muchos acusan a las propias personas que se identifican como tales, de responsables del rechazo patente en la discriminación, pero se produce debido a la concepción errónea del entorno.

Las etiquetas dan un nombre y clasifican, aunque no definen a la persona en su totalidad, en cambio las hacen visibles. Siendo el testimonio, las etiquetas, de que somos diferentes pero con iguales derechos. Son muchos los aspectos a tratar en esta amplia temática y su relación directa con la psicología radica encomprender a la persona en su individualidad. Darnos cuenta de cómo se construye, se desarrolla y se hace consciente de quién es. Ofreciendo apoyo y ayuda. Porque todos y todas estamos en pleno derecho a ser cómo nos sentimos, aunque lo que se nos haya impuesto por diferentes convencionalismos lo contradigan.

La psicología entonces, abre un campo de posibilidades al alcance de todos para entender y entendernos, esto mejora la calidad de vida y el bienestar. En algún momento podemos actuar, pensar, sentir y hablar de manera que exprese homofobia o rechazo a las diferentes “opciones” o variantes de la sexualidad que no sean, precisamente la heterosexual, puesto que hemos crecido en entornos donde de alguna manera se fomenta implícitamente, pero queda al criterio de cada uno ser conscientes de si es o no lo correcto. Ante todo somos personas dignas de respeto, seamos como seamos o nos definamos. Está bien que no se pueda exigir que todo el mundo “entienda”, pero más que tolerancia deberíamos ofrecer respeto por las diferentes maneras de ser y sentir en cuanto a la sexualidad y la afectividad.